El firmamento suma 7 estrellas

Deportes 03/08/2014 00:02 Actualizada 03:30

CANTON, Ohio.— Los siete nuevos inmortales de la NFL ingresaron al Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.

La Clase 2014 de la NFL estuvo conformada por el ala defensiva Michael Strahan (Gigantes), el linebacker Derrick Brooks (Bucaneros), el liniero defensivo Claude Humphrey (Halcones), el esquinero Aeneas Williams (Cardenales), el tacle Walter Jones (Halcones Marinos), el receptor Andre Reed (Bills) y el pateador de despejes Ray Guy (Raiders).

Guy se convirtió en el primer pateador de despejes en la historia en ser inducido al Salón de la Fama. Fue elegido siete veces al Pro Bowl y pasó los 14 años de su carrera profesional en los Raiders de Oakland y Los Ángeles. A sus 64 años de edad, el exjugador de equipos especiales finalmente ingresó al recinto de Canton en su año 23 de elegibilidad.

Guy era un especialista en colocar el ovoide en la parte del campo que el coach le indicara, por si fuera poco, su pierna poderosa hizo que se popularizara el término “tiempo de suspensión”, que se refería a los segundos que permanecía el ovoide en el aire ante de descender en el campo del rival.

Guy fue presentado por su antiguo entrenador, John Madden. “Por mucho tiempo libré una serie de grandes obstáculos, pero finalmente lo hice y ahora estoy en el Salón de la Fama”, dijo Guy.

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia en la que las leyendas lucieron sus sacos dorados, fue cuando Andre Reed subió a develar su busto de bronce, porque fue en ese momento cuando su inseparable compañero Jim Kelly, exquarterback de los Bills y que actualmente libra una lucha contra el cáncer, le lanzó un pase más, como en los viejos tiempos, cuando Buffalo dominaba la Conferencia Americana en la década de los 90.

Después del pase ambos símbolos de los Bills se fundieron en un abrazo.

Strahan, otrora estrella de los Gigantes de Nueva York, se retiró como el quinto mejor en la historia en capturas de quarterback y expresó gran emoción al saberse parte de los inmortales.

Por su parte, Brooks afirmó que la ceremonia de ayer será algo que no podrá olvidar nunca en lo que le resta de vida. “Esta la primera vez que tengo la oportunidad de ver tan sólo unas pequeñas muestras de lo que conseguí en mi carrera como jugador. En verdad esto es fantástico”, comentó.