La selección mexicana sin miedo

Deportes 03/06/2014 00:08 Actualizada 09:33

CHICAGO.— Sus mentes todavía generan ese macabro “flashazo” cada que se acercan a luchar por un balón dividido, pero los futbolistas de Miguel Herrera advierten que ganarán la batalla del temple. No hay de otra, es la única forma de abandonar el oscuro túnel emocional al que ingresaron después de la lesión de Luis Montes.

Hoy, frente a Bosnia-Herzegovina, la Selección Mexicana sostendrá su último amistoso experimental. Para el del viernes, contra Portugal, en Foxborough, Miguel Herrera ha prometido mostrar la alineación con la que enfrentará a Camerún, en el debut mundialista.

Eso explica la necesidad de jugarse su resto. Así, con un cuchillo entre los dientes, los elegidos por El Piojo se medirán ante el símil de Croacia, representativo con el que –teóricamente— dirimirán al segundo clasificado del Grupo A en Brasil 2014. El Scratch du Oro parece tener el boleto asegurado a los octavos de final.

Los corazones tricolores aún se exprimen al recordar el impacto que dejó fuera al Chapo, mas están conscientes de que “cuidarse” en extremo podría costarles vivir en el ostracismo durante el máximo evento futbolístico del planeta.

“Obviamente, hay que tener cuidado, pero no existe otra forma de preparar un Mundial, si no se juega con la intensidad que –a lo mejor— te vas a encontrar allá”, opina Andrés Guardado. “Son cosas que pasan en el futbol, una desgracia total, pero es lo que ahora tratamos de transmitir en el grupo: hay que seguir igual”.

“Dentro de todo lo malo, tenemos un gran compromiso, como lo es el Mundial, y hay que dedicárselo a Montes, porque seguramente él está más dolido que nosotros”.

Para lo que será clave aprovechar el duelo con los bosnios, tercero en toda la historia. La balanza favorece a los verdes con par de triunfos.

El resultado pasa a segundo término esta noche. Lo que importa es tratar de hallar, en ese espejo balcánico, las falencias croatas, ante quienes se cerrará la fase grupal, el 23 de junio, en Recife.

Segunda escala de una gira que inició marcada por el dolor. La baja de Montes cimbró al grupo, aunque Héctor Herrera revela que “en lo personal, nunca estoy pensando en que si entro fuerte me voy a lastimar. Es algo que nace por las ganas, el querer mostrarte”.

Oribe Peralta, por su parte, sentencia de manera tajante que “es imposible cuidarte en una situación así. Obvio que sí tomas tus precauciones, pero no puedes salir a la cancha con temor a que te pase algo”.

Sentimiento que ha sido expulsado del Tricolor, más allá del doloroso fin de semana vivido. El balón no deja de rodar, al igual que el riesgo de lastimarse.