Una fría máquina

Deportes 01/07/2014 00:47 Actualizada 08:29

PORTO ALEGRE.— Alemania avanzó a los cuartos de final del Mundial Brasil 2014 venciendo 2-1 en tiempos extra a una valiente Argelia, en un partido que torturó los nervios de una de las candidatas al título y desnudó debilidades preocupantes en su juego.

El equipo de Joachim Löw era claro favorito en el estadio Beira-Río de Porto Alegre, pero ganó sólo gracias a la solidez del arquero Manuel Neuer y a un gol algo fortuito de André Schürrle en el inicio de la prórroga, después de un empate sin goles en tiempo reglamentario. Mesut Özil hizo el 2-0 a un minuto del final y Abdelmoumene Djabou descontó ya en tiempo suplementario.

Alemania chocará en cuartos de final frente a Francia, que ayer ganó 2-0 en el otro partido a Nigeria. Brasil 2014 despidió así en octavos a los últimos dos equipos africanos que seguían en competencia.

Los 14 grados auguraban un partido cómodo para los europeos, que habían sufrido el calor y la humedad en la fase de grupos. Pero todos los pronósticos se esfumaron cuando el pitido inicial mostró una Argelia lanzada al frente y una Alemania irreconocible.

A los ya conocidos problemas en el mediocampo se sumaron ayer un Mesut Özil ausente y un Mario Götze sin ideas para crear juego y la baja por enfermedad de Mats Hummels, que obligó al técnico a rearmar la línea defensiva.

Ya en el minuto 8, Manuel Neuer tuvo que salir del área para tapar una veloz contra de Islam Slimani. Luego, Soufiane Feghouli dio otro aviso más en un arribo peligroso.

Los 42 mil espectadores quedaron helados cuando minutos después, Slimani cabeceó a la red un centro desde la izquierda ganando a Jerome Boateng, pero el gol no contó por fuera de juego.

Hubo que esperar al 35’ para que Alemania despertara. Thomas Müller cabeceó desviado y tres minutos después, Rais MBohli rechazó un disparo de Götze. El arquero volvió a lucirse en el 40’ tapando un tiro de fuera del área de Toni Kroos y un uno a uno a Götze en el rechace.

La entrada de Sami Khedira en el 70’ por el lateral Shkodran Mustafi, lesionado, empeoró la situación. Neuer tuvo que volver a salir del área para despejar con la cabeza otro peligroso pelotazo a Slimani, en el 71’, y tres minutos más tarde controló un bombazo del delantero. Alemania jugaba con fuego.

Müller tuvo el gol en dos ocasiones claras en el minuto 80, primero con un cabezazo en el área chica y luego tras bajar con calidad un balón en el área, pero en ambos casos rechazó el arquero.

La prórroga animó a los argelinos, que en la pausa armaron un círculo y gritaron encendidos. Y entre los alemanes flotó el recuerdo infausto de su última prórroga mundialista, en la semifinal de 2006 perdida ante Italia.

Pero La Máquina alemana reapareció en el momento justo: en el minuto dos, Müller lanzó un centró que Schürrle conectó para hacer el 1-0.

Los europeos explotaron la comodidad que les daba la temprana ventaja y Özil hizo el 2-0 encontrándose el rechace del arquero tras disparo de Schürrle. Con todo definido, Djabou hizo el gol del honor, ya en el 121’ para resaltar los problemas de Alemania.

Argelia se quedó sin sumarse a la lista de sorpresas del Mundial y sin vengar el infame Pacto del Molinón con el que Alemania y Austria arreglaron un resultado que la dejó fuera del Mundial de España 1982.