Dolorosa victoria

Deportes 01/06/2014 00:24 Actualizada 03:30

ARLINGTON.— El zapatazo de Marco Fabián (69’) no alcanzó para disminuir el dolor de Miguel Herrera. Eso explicó el tibio festejo del siempre apasionado director técnico nacional, tras la obra de arte que selló el costoso triunfo de la Selección Mexicana sobre Ecuador (3-1).

La cabeza del Piojo estaba a pocos kilómetros del majestuoso estadio AT&T, en el hospital al que Luis Montes fue trasladado por la fractura de tibia y peroné derechos que sufrió, ese en el que también se confirmó que Rafael Márquez sólo presenta un fuerte golpe en los dedos del pie diestro, nada grave. El habilidoso volante ha quedado fuera de la XX Copa del Mundo, El Káiser de Michoacán sorteó el peligro.

Sólido mazazo para un equipo que jamás olvidará el partido de ayer. Se enfrascó en un violento partido con los sudamericanos. Lo pagó bastante caro.

Herrera decidió sustituirlo con Javier Aquino, volante del Villarreal, quien se había quedado fuera de la convocatoria final y que hoy será el décimo campeón olímpico en formar parte de la plantilla mundialista.

La tragedia comenzó 120 segundos después de que el volante del León desatara el júbilo con el zapatazo que venció al meta Máximo Banguera (33’). El trabado juego se rompió gracias al mágico colofón de una larga jugada colectiva. Instantes después, el autor de la genialidad fue roto… Al igual que muchos sueños mexicanos.

Sensible baja para un grupo en el que no sobran los futbolistas capaces de inclinar la balanza con un simple chispazo. Montes lo hizo cuando la multitud empezaba a desesperarse, sentimiento que mutó en angustia, frustración y dolor cuando las enormes pantallas del hogar de los Vaqueros de Dallas emitieron la repetición de la escalofriante imagen.

Montes llegó tarde a aquel trágico balón. Su tibia chocó con la del volante ecuatoriano Segundo Castillo. El chico sintió mucho dolor, pero sus ojos reflejaron terror en cuanto se posaron sobre su rota pierna derecha. Las lágrimas fueron instantáneas, reflejo de tristeza, al igual que las de Márquez, Héctor Moreno y hasta Miguel Layún, quien se horrorizó con la escena, pese a estar en la banca.

En medio del caos, Oribe Peralta auxilió a quienes cargaron la camilla en la que El Chapo fue sacado del lienzo verde. Intentó animarlo. Ninguna palabra podría consolarlo. Fue el sollozo más profundo y desgarrador.

Los problemas apenas iniciaban. Segundos después, el hombre que porta el gafete recibió un golpe por parte del atacante Fidel Martínez. Prácticamente imperceptible, aunque se temió lo peor. El capitán resultó con una severa contusión en el pie derecho, aunque se temió factura.

La baja de Montes se suma a la de Juan Carlos Medina, quien quedó fuera por una lesión en el tobillo derecho. El Piojo no viajará a Brasil con los 23 hombres que tenía en la cabeza. Ha perdido dos piezas en el camino.

Eso explicó su desencajado rostro durante la segunda mitad y el apresurado paso rumbo al camerino tras el silbatazo final del árbitro panameño John Pitti. El golazo de Fabián no lo reanimó, tampoco el de Giovani dos Santos, quien estaba a punto de cumplir dos años sin estremecer las redes adversarias con la camiseta nacional. No lo hacía desde el 8 de junio de 2012, ante Guyana.

Detalle rebasado por el dolor. Costosa victoria sobre Ecuador. Herrera ha perdido ya un par de valiosas piezas de su rompecabezas mundialista.