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Un museo para conspirar

A dos años de haber concluido los murales del Museo de los Conspiradores junto con otros artistas, los pintores Gonzalo García y Tania Quezada realizan por cuenta propia visitas guiadas en el recinto.
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Cada mural está lleno de piezas hechas especialmente para el sitio, imágenes que no se podrán ver en ningún otro lado, señalan los artistas (RICARDO LUGO. EL UNIVERSAL)
25/07/2017
03:44
Rocío G. Benítez
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Durante ocho meses los pintores Gonzalo García y Tania Quezada prácticamente vivieron en el número 18 del andador 5 de Mayo, en compañía de otros artistas que también recibieron la encomienda de crear una serie de murales para el Museo de los Conspiradores, inaugurado en 2015.

A dos años de haber concluido los murales, Gonzalo y Tania realizan por cuenta propia visitas guiadas en el recinto, la idea es compartir detalles del trabajo invertido en cada una de las cuatro salas en las que trabajaron pintores, historiadores, el diseñador de arte Crissanto Frías y el museógrafo Manuel Oropeza, para completar el proyecto de este museo, el más nuevo de Querétaro.

El equipo creativo se dividió en dos, el cuerpo principal de pintura mural que dirigió Gonzalo García y el equipo de pintura ornamental a cargo de Azucena Germán; cada mural está lleno de piezas hechas especialmente para el sitio, imágenes que no se podrán ver en ningún otro lado.

“La casa fue donada para museo y es un recinto único, no existe algo similar en otro lado, no hay un museo que sólo tenga muros y no piezas; verán obras que no existen en otro lado porque se hicieron específicamente para aquí”, comentó Tania Quezada.

Los murales se encuentran en cuatro salas permanentes donde se ve una reinterpretación de la historia, desde la Revolución Francesa y los primeros movimientos de resistencia en la América Hispánica, hasta llegar a las tertulias en Querétaro que fueron clave para la Independencia de México.

“La idea es que la pintura mural sea la colección del museo, así se planeó y nosotros tomamos referencias de otras obras, pero lo interesante es que no van a ver copias sino reinterpretaciones de cada tema. Aquí en la primera sala vemos colores muy suaves, apastelados, y tienen que ver con el tema de la libertad de las ideas que comienza en Francia, el museo va a explicar a partir de la Revolución Francesa cómo es que nosotros llegamos a nuestra independencia”, explicó el pintor Gonzalo García.

El proyecto se concibió para realizarse en un semestre, pero tan sólo en la la primera sala se invirtieron dos meses, por todos los detalles que se aprecian en la pintura, personajes, objetos y ornamentación, finalmente el proyecto culminó en ocho meses.

En Querétaro no hay pintura mural, entonces era un proyecto ambicioso porque teníamos poco tiempo y se proyectaba en seis meses terminar los 300 metros cuadrados, que son el total de las cuatro salas, y la idea era que lo murales no sólo sean estéticamente atractivos, que representen algo bello en pintura, sino que además sean informativos”, agregó Gonzalo.

El tema de la segunda sala es “La Defensa de la Madre Patria” y luce en tonos verde y gris para hablar de los conflictos de guerra que vivía España, las imágenes están inspiradas en los grabados Los desastres de la guerra del pintor español Francisco de Goya.

En la segunda sala, en la cual invirtieron mes y medio, destaca un espacio dedicado a las castas y ahí se ve una imagen de la Virgen de Guadalupe, icono religioso que se repetirá en otros salones del recinto.

“Con este detalle vemos que no fue fortuito que Miguel Hidalgo, a la hora de la Independencia y el Grito a Dolores, tomara como estandarte a la Virgen de Guadalupe, porque era lo único que nos identificaba como mexicanos entre todas las castas que había”, detalló el pintor.

“La Senda de la Independencia, entre la Conspiración y la Vía Legal” es la tercera sala y fue la más compleja de realizar; la imagen principal muestra una reunión a la luz de las velas de los conspiradores, la peculiaridad del mural es que presenta rostros de personas de la época actual, algunos de ellos parte del equipo de los mismos pintores.

“Quisimos darle como más humanidad, no queríamos que se vieran como sacados de libros, entonces todos los rostros están tomados de gente que estaba en el museo, por ejemplo del Corregidor es una versión más joven del museógrafo Manuel Oropeza; claro que se analizaron algunos escritos y con base en la descripción de rasgos y edad se buscaron los perfiles“, detalló Tania.

Concluidos los seis meses, el trabajo había llegado hasta la sala tres, se invirtieron 60 días más para realizar el cuarto salón “El Surgimiento de la Nación”, donde se representa todo lo que pasó después que se concretó la conspiración.

En el trabajo de pintura mural participaron 12 artistas: Enrique Guillén Sáenz, Tania Quezada, Rolando Sosa, Osiel Guerrero, Carmen Ávila, Lorena García Teruel, Guillermina Romero Neri, Ezequiel Frías, Nanzy Meh, Sergio Alfaro, Pablo Moya y Diego A. Cruz. Y en la parte de pintura ornamental estuvieron nueve artistas más, bajo la dirección de Azucena Germán.

Todo el proceso de creación de los murales no está reunido en un libro, el mismo Museo de los Conspiradores no cuenta con audio guía o servicio de visitas guiadas que hable a detalle no sólo de la historia, sino también del trabajo que se invirtió en los murales.

“Nosotros estamos haciendo estas visitas guiadas porque nos interesa mostrar nuestro trabajo, pero nos estamos dando cuenta que, a dos años de que se concluyó el proyecto, hay muchas cosas que se nos han olvidado”, expresó Gonzalo García.

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