Invitado por el Departamento de Diseño de la Universidad Iberoamericana, el dibujante español Miguel Gallardo visitó a la comunidad de dicha institución, a la que explicó cómo ha hecho del cómic una herramienta de conciencia en torno al autismo.

Nancy Anaya, del Centro Integral AUNAR (especializado en terapias a niños con trastornos del espectro autista), presente en la plática, recordó que pese a ser más común que el Sida, el cáncer y la diabetes juntos, el autismo "no se ve" y no tiene políticas públicas para su atención, por lo que la población autista queda en situación vulnerable, marginada y estigmatizada.

Fue en ese contexto que cobró relevancia la charla del artista ibérico, quien aseguró que su hija, hoy una joven de 23 años, cambió la forma de percibir el dibujo y la forma de dibujar de su renombrado padre, el cual en su libro ilustrado "María y yo" aborda el autismo de ella.

El material fue hecho con el sistema que él utiliza para dibujar para María; "tan sencillo que lo puede leer todo el mundo. Está hecho con humor, de una forma que no intenta ser didáctica".

Básicamente, expuso, es un diario de aventuras, donde el primer sitio de aventuras es un aeropuerto, un sitio caótico y confuso donde hay que hacer colas; ¡y María no puede hacer colas, pues es algo angustioso para ella!”.

El libro, que Gallardo dibujó como un cuaderno de su viaje a las Islas Canarias en compañía de María, con la intención de que fuera un diario privado para enseñar a su familia, resultó ser “una buena herramienta” para explicar el autismo; por lo que el ilustrador decidió ponerlo al alcance del público general.

Tras su publicación, "María y yo" ha vendido hasta ahora 20 mil copias, tan sólo en España; y ha sido traducido a nueve idiomas. El libro también dio pie a la producción (en la que participó Gallardo) de un documental, finalista en los Premios Goya; y dos cortos de animación sobre el autismo, estos últimos mostrados en la IBERO.

Sin embargo, “María considera al libro una libreta más, a la que básicamente puede arrancarle las páginas”, dijo su padre.

Cuando su hija llegó a las dos décadas de vida, Miguel Gallardo publicó "María cumple 20 años", un segundo libro en el que la describe como “una persona adulta que camina por la vida”.

Gallardo empezó en el cómic “porque me gusta dibujar, me apasiona el dibujo”. Sus primeros cómics los realizó en los años 80, justo tras la muerte de Franco; época en la que Miguel tenía un personaje llamado ‘Makoki’.

Gallardo trabajó en "El Víbora", la revista "underground" del cómic en España. Del mundo del cómic pasó a la ilustración del libro infantil, de ahí saltó al libro para adultos y se convirtió en portadista.

En los años 90 entró a "La Vanguardia", el segundo diario nacional de España, donde aprendió que como ilustrador en la prensa hay que dibujar de todo y saber utilizar metáforas e imágenes, porque “si no puedes llamar la atención en una página, el lector pasa a la siguiente”. En Estados Unidos empezó a ilustrar para el Herald Tribune, sobre temas serios.

Hizo sus 'pinitos' en publicidad, pero “no con muy buena suerte”. Mas en la otra cara de la moneda, tuvo la distinción de ser elegido para ilustrar el parche del traje de astronauta del único español que ha viajado al espacio.

Actualmente, trabaja como ilustrador para la prensa europea, sobre todo alemana y francesa; y como ilustrador en la renombrada revista New Yorker, “la meca de los ilustradores”.

mdgm

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