La voz de Juan Rulfo se escuchó esta noche en el Salón que lleva su nombre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Leyó uno de sus cuentos, "¡Diles que no me maten!" y sus lectores escucharon atentos.

Otra voz se escuchó también, la de un joven Fernando del Paso, cuando colaboraba para Radio Francia Internacional, leyendo la carta que le escribió a su maestro cuarenta días después de su fallecimiento.

El audio lo eligió Fernando del Paso para la mesa "De todos modos Juan te llamas", con la que la FIL le rindió un homenaje al autor de Pedro Páramo. El escritor, amigo de Rulfo, explicó a los lectores que cada miércoles a la salida del Centro Mexicano de Escritores se iba con Rulfo a la cafetería del sanatorio Dalinde en donde pasaban largas horas fumando cigarrillos y hablando de novelas.

"En ese sentido Juan era una enciclopedia andante, sabía, como nadie, de novela mexicana, china, rusa, húngara, chilena, argentina, de todo; las conocía como un verdadero experto y sabía detalles de la vida de los autores", contó Del Paso sobre su amigo y maestro.

El autor de Noticias del imperio contó también que cuando escribió José Trigo hizo un capítulo muy rulfiano porque tenía modismos y palabras muy campesinas, pero para su sorpresa los lectores le señalaron otras partes del libro con la influencia del autor y que no se había dado cuenta.

"Yo trabajé catorce años en la BBC de Londres y dos en Radio Francia Internacional. En ambas ocasiones como locutor y productor. En la BBC me tocó dar la noticia del fin de la guerra de Vietnam y en Radio Francia tuve que dar la noticia de la muerte de Juan. Unos días más tarde de su muerte le escribí una carta e hice un programa que se llamó Carta a Juan Rulfo, e intercalé su voz con la mía".

Y entonces se escuchó al joven Fernando contarle a Juan que el día de su muerte le pasaban tantas cosas que casi no podía darse cuenta de la magnitud de la noticia. Y así, ese día, tuvo que anunciar por la radio que se le había ido un amigo.

"Cuando puse el disco de Voz Viva de México de la Universidad, donde leíste "Luvina" y "¡Diles que no me maten!" esa voz me caló muy hondo porque esa voz yo la conozco muy bien".

Por su parte, Gonzalo Celorio indicó que no obstante la brevedad de la obra del escritor, su literatura significó un parteaguas en la historia de la literatura hispanoamericana.

"La novelística hispanoamericana empezó por describir nuestros propios paisajes, nuestros entornos, los ríos, los desiertos; habló también de nuestras costumbres, de nuestras convulsiones sociales, de la explotación, dio cuenta de nuestras guerras civiles. En 1953 con El llano en llamas y, sobre todo, en el 55 con Pedro Páramo, la concepción de la realidad se expande mucho más allá de las fronteras de la vida terrenal  y abarca la creencia de la colectividad en la supervivencia de las ánimas que conviven con los vivos de manera natural y de manera cotidiana", indicó.
 
Mientras que Rosa Beltrán hizo referencia a los textos que se han escrito sobre Juan Rulfo y sobre sus obras y reflexionó sobre la fascinación que el autor despierta entre los investigadores y los lectores; así como de las influencias que tuvo en otros escritores como Gabriel García Márquez.

Finalmente, Élmer Mendoza cantó el fragmento de una canción que le gustaba a Rulfo, "Your Song" de Elton  John, así como de cómo Pedro Páramo y El llano en llamas influyeron en su obra que se ha caracterizado por la acción. "El escritor es una escuela muy potente, muchos escritores han reconocido la paternidad de Rulfo", dijo.

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