Cuando los conflictos no son tratados a tiempo o canalizados por las vías institucionales adecuadas, no queda otro camino que el de judicializar los problemas o mediatizarlos. Lo anterior viene como referencia respecto al creciente movimiento en redes sociales que médicos del estado de Jalisco realizan y que ante la aparente falta de apoyo de las autoridades del sector salud, saldrán a las calles el próximo 22 de junio a defender su dignidad como profesionales.

Bajo el slogan de defensa “#yosoymedico17 somos médicos no dioses”. Buscarán llamar la atención de autoridades y de la opinión pública respecto del caso de 16 de sus compañeros que hoy cuentan con orden de aprehensión por una supuesta negligencia médica ocurrida en el año de 2009, en perjuicio de un menor de 15 años quien muriera a causa de tuberculosis intestinal. La atención del menor estuvo a cargo de médicos del Centro del Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social. Este movimiento apela a que tales médicos sean exonerados de los cargos que se les imputan, y van más allá —que no es parte del conflicto pero de una vez— al denunciar mejores condiciones económicas y laborales.

Algunas organizaciones se han adherido al movimiento #yosoymedico17, bajo el argumento de que los médicos también son seres humanos y como tales puede cometer errores obviamente sin dolo alguno, lo que conlleva en primer lugar la carga moral de perder la vida de su paciente; y no conformes con ello, se convierten en enemigos públicos: perdiendo también su trabajo, su cédula profesional y en algunos casos hasta parar en la cárcel.

El movimiento cuestiona y pretende aclarar en 11 puntos las razones por las que ellos consideran que murió el menor, y que desde su parecer los motivos de la muerte no son derivados de la negligencia médica expresada. No dejemos de perder de vista en este conflicto también a un actor que se convierte en principal: el abogado del padre de familia, quien más que mediar el conflicto busca que su cliente se quede con una buena cantidad de dinero debido a la negligencia denunciada.

Llama la atención que ninguna de las Comisiones de Arbitraje Médico ni nacional ni del estado de Jalisco han intervenido para mediar el conflicto y solamente se convierten en simples espectadores de un problema que crece día a día. No debemos perder de vista que este conflicto es estructural y con él se denuncia lo endeble del sistema de salud en nuestro país que debido al olvido en el que se le tiene ha sido noticia nacional en los últimos meses. Ser empáticos con los médicos y también serlo con los pacientes ayudaría mucho.

El conflicto también ha rebasado los límites del estado de Jalisco, pues se han conformado movilizaciones en defensa de la dignidad de la profesión en Hermosillo, Puebla, Toluca, Culiacán y Cancún entre los estados y los municipios más representativos.

Ojalá que el conflicto pronto llegue a su fin y que exista la voluntad de alguna de las partes de sentarse a la mesa a dialogar y que los que no son parte del conflicto pero que pueden ayudar a resolverlo no solo se conviertan en espectadores.

 

Director General de ArtMol Consultores y Servicios

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