21/01/2019
06:23
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Sí; ¡era un penal y lo voló!, el presidente López Obrador pudo anotar un gol político histórico y lo falló, lo voló. El nombramiento del primer Fiscal General de la República representaba la oportunidad para nombrar a un Fiscal verdaderamente independiente del Poder Ejecutivo y de su partido y por ende el de “hacer historia”. López Obrador se pudo distinguir de todos los ex presidentes de México y ser el primero en darle a los mexicanos la certeza de que la procuración de justicia se haría sin sesgos, con independencia y acorde a la ley. Lamentablemente el Sr. Presidente optó por ser uno más de los presidentes de México que utilizaron a la Procuraduría General de la República acorde a sus intereses y alejada de la justicia. Sí, tristemente y sin demerito alguno de la innegable capacidad y trayectoria del Dr. Alejandro Gertz Manero, el nombramiento recayó en un amigo y colaborador del Presidente.

El nombramiento transmite el mensaje de que en lo que toca a la procuración de justicia tendremos más de lo mismo, pareciera que seguiremos sufriendo la procuración por consigna. Pareciera que los “amigos del presidente” podrán seguir gozando de impunidad y sus enemigos de injusticia. Mensaje que cobra fuerza cuando al día siguiente del nombramiento en una rueda de prensa del presidente López Obrador (sábado 19 de enero) y en el que abordó el tema del combate al huachicol el recién nombrado Fiscal fue tratado como un miembro más del gabinete presidencial, como un subordinado más. Mensaje que lesiona en general la imagen y tranquilidad que el país necesita para el sano y pleno desarrollo de todos los mexicanos.

Es importante tener presente que la administración anterior intentó nombrar un “fiscal carnal” y que dado el repudio social y legislativo que esto representaba, el entonces presidente Peña Nieto tuvo que dar marcha atrás y el Dr. Raúl Cervantes no fue nombrado Fiscal.

Durante ese proceso surgió un colectivo denominado “Por una Fiscalía que Sirva” conformado por 300 organizaciones de la sociedad civil. Colectivo que durante este nuevo proceso se retiró de las mesas en las que supuestamente se analizaría y debatiría quiénes formarían la lista de 10 candidatos de los cuales el Presidente conformaría una terna que devolvería al Senado de la República para que de dicha terna los senadores eligieran al Fiscal General de la República. El colectivo esgrimió que el proceso era una simulación y pareciera que el tiempo le dio la razón. El nombramiento recayó en quien ya había sido designado como encargado de despacho por Andrés Manuel López Obrador.

Comparto que no obstante de que reconozco en Gertz Manero una gran capacidad e integridad, su nombramiento no deja de sorprenderme, me llama la atención cómo es que los partidarios de Morena lo aceptan y defienden ya que él fue el Secretario de Seguridad Nacional en el momento en el que el narcotraficante Joaquin El Chapo Guzmán se fugó del penal de Puente Grande. Fuga por la que siguen señalando al ex presidente Fox como cómplice de El Chapo Guzmán.

Ahora y para retomar los términos futboleros, “el balón está en la cancha del Fiscal”, y de su actuar profesional e imparcial dependerá como trascenderá en la historia. Veremos cómo cumple con el deber de velar por el interés nacional, veremos si investiga o no los casos de corrupción gubernamental.

Fuente de los Deseos: Ojalá el Fiscal General de la República actúe a la altura de su integridad y trayectoria. Si lo así lo hace entonces México habrá alcanzado una auténtica y leal procuración de justicia.

 

 

 

Comisionado del Consejo Estatal contra las Adicciones.

Twitter: @TAMBORRELmx

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