Violencia y feminicidio

El país continúa sufriendo la espiral de la violencia demencial, aunque en el temprano corte de caja que realizó el gobierno federal a 100 días de su llegada se minimiza este fenómeno. Al parecer la orden es callar y ocultar la información sobre las muertes-ejecuciones que se han realizado desde el 1° de diciembre pasado. Esta semana, el semanario Zeta, con datos extraídos del Sistema Nacional de Información, procuradurías estatales, secretarías de Seguridad Pública de las entidades, registros hemerográficos y de ONG, presentó la cifra de los 100 días de Peña Nieto: 4 mil 549 ejecutados. Esto es, 769 muertos más que cualquier periodo de 100 días del gobierno de Felipe Calderón.

En México la muerte tiene permiso. Pero además de que la violencia es una conducta que crece, como lo demuestra el conteo realizado por el semanario fundado por Jesús Blancaornelas, en el caso de la discriminación contra la mujer, el feminicidio es su cúspide. Por ello, la importancia del aval que dio el Congreso de Querétaro al tipificar penalmente el feminicidio; así como al avalar distintas iniciativas que reforman diferentes códigos y leyes en materia de feminicidio y violencia intafamiliar.

Esto es de vital importancia ya que Querétaro ocupa el cuarto lugar nacional en acoso sexual y discriminación laboral contra la mujer, según datos proporcionados por observatorios de asuntos femeninos encargados de generar las alertas de género.

Baja California, Chiapas, Colima, Distrito Federal, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Morelos, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas, son estados que ya contaban con este tipo de legislación, y ahora se suma Querétaro. El feminicidio revela una falta de aprecio por las personas en razón de su género; en ese sentido, cualquier tipo de discriminación contra la mujer debe ser sancionado, porque justo el feminicidio es la consecuencia última y perniciosa de un conjunto de actos de violencia perpetrados en perjuicio de una mujer.

Técnicamente, desde el ámbito jurídico, en Querétaro no se visualizaba correcto tipificar el feminicidio como un tipo especial de violencia, ya que en el homicidio se incluye la conducta. Sin embargo, es importante dotar de un nombre especial para generar en la población la conciencia de que existe un acercamiento especial por parte del Estado hacia la violencia que sufren las mujeres por el solo hecho de serlo.

La privación de la vida la conocemos como homicidio, pero al final el crimen de odio cometido contra las mujeres se desarrolla con patrones conductuales graves como son que esté precedido por la violación, la mutilación corporal y la exhibición. La importancia de la modificación del marco legal para que todo tipo de violencia, incluyendo la que es en contra de la mujer, se persiga por denuncia y no por querella. En la modalidad de denuncia, cualquier persona que tenga constancia de que alguien está cometiendo actos de violencia, lo puede hacer ante la autoridad, incluso de forma anónima, ya que es una constante el que una mujer que sufre violencia, generalmente no se atreve a denunciar a sus victimarios.

La reciente aprobación de la iniciativa de ley donde se tipifica el delito de feminicidio, es un paso importante. Pero como señala Ana Güemes, directora regional ONU Mujeres, en “México ha avanzado en materia de estadísticas y en armonizar su marco legislativo con los instrumentos internacionales. No obstante, falta trabajar en prevención, pues la mayoría de los programas todavía siguen enfocándose más en la atención de las víctimas, que en la prevención y en el cambio cultural y social, y en el acceso a la justicia, ámbito en el que persisten tipos penales y prácticas jurídicas discriminatorias, impunidad y falta de medidas de protección”.

Todavía hay un largo trecho por recorrer.

Consejero Electoral del Instituto Federal Electoral en Querétaro

Comentarios