Venganza albiazul

Ana Patricia Fernández

Bien dicen que la venganza es un plato que se come frío y para ello se requiere de mucha paciencia. Hace apenas unas cuantas semanas, cuando Gallos Blancos se encontraba inmerso en una fuerte crisis económica y administrativas que movía al equipo era pura garra y corazón, más allá de estrategias técnicas o incentivos económicos y a pesar de eso el equipo estuvo a nada de clasificar a la fiesta grande.

Corrían los últimos minutos de juego, justamente ante Pachuca en el estadio Corregidora, Querétaro ganaba 3-0 y se enfilaba a ser el héroe del torneo. Un equipo chico que clasificaba dejando a un lado los problemas extra cancha y las preocupaciones de que se corría el riesgo de desaparecer.

Algo sucedió y como el encanto de la cenicienta, a las 12:00 horas se rompió el encanto, el carruaje se convirtió en calabaza y se vino abajo todo el sueño. Cinco minutos fueron suficiente para que Pachuca le diera la vuelta y terminaran ganando 3-4 y además quedándose con el que Gallos creía era su lugar en la liguilla…y no, no les estoy hablando del partido de octavos entre México y Holanda ¿Eh?, este es otro.

Pero en fin, más allá de la historia y los recelos, hoy el destino, la vida, el futbol o como queramos llamarle vuelve a poner a los Tuzos en territorio queretano, pero ahora con una situación que pinta para ser distinta.

Aquel heroísmo que cargaba Gallos se ha terminado, ahora son un equipo sólido con refuerzos importantes, pero es algo que deben demostrar en la cancha y, como equipo ganador, ser una escuadra de hombres y no de nombres.

Ahora Gallos, con más técnica y formación que con solo corazón, busca la revancha de aquella última jornada del Clausura 2014.

FOCOS ROJOS

Por otra parte, a pesar de que Ambriz ya ha recuperado a “Sinha” y puede tomarlo en cuenta para su alineación titular, las cosas no están tan bien como parece. La rodilla del jugador está en malas condiciones y si bien el retiro no luce en un futuro demasiado cercano sí empieza a vislumbrarse.

En menos de seis meses “Sinha” ha tenido dos operaciones del menisco de la rodilla derecha y hasta el momento no ha podido recuperar al cien por ciento su ritmo y nivel.

Hace unos días me comentaban que su rodilla es propia de un señor de 60 años y no de un adulto joven de 30, es lógico el desgaste, pero en su caso ha sido demasiado acelerado.

A Antonio Naelson le quedan dos años más de contrato con Querétaro y el plan es que terminando ese plazo se termine su carrera futbolística, a menos de que él personalmente sienta que puede dar más durante un año.

La incógnita aquí es: ¿Podrá acabar los dos años que le quedan de contrato a buen nivel?

Al jugador se le ve desesperado, con ganas de querer jugar, pero un dolor en el menisco no lo deja.

Ya veremos cuánto tiempo podrá “Sinha” seguir aportando su experiencia al equipo de Ignacio Ambriz.

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