Van por Santos y Atlas

Enrique Guerrero

Parece mentira, pero Gallos Blancos aún sigue con posibilidades matemáticas de colarse al repechaje cuando ya solamente restan dos jornadas a la fase regular.

Santos para este sábado en el estadio Corregidora y el irreconocible Atlas sublíder, al que visitarán el 4 de noviembre, son las dos veladoras que tiene encendidas el conjunto queretano para sus aspiraciones de avanzar.

La reciente jornada doble por poco y la logran sacar perfecta, pues primero dieron cuenta de los millonarios del Monterrey y enseguida visitaron al Mazatlán al que también tenían abajo 1-0, pero en un fatal inicio del segundo tiempo, en dos minutos los cañoneros les dieron la vuelta.

Tres de seis puntos consiguieron los muchachos de Leo Ramos, que de haber ganado todos ahorita estarían en zona de repesca y alargando su racha a seis sin perder. Lastimosamente cometieron parpadeos en zona baja y los sinaloenses les sacaron el partido.

Además perdieron a uno de sus mejores elementos como lo es el portero uruguayo Washington Aguerre, al salir lesionado en esa misma segunda mitad, esperando que pronto se recupere y siga aportando su calidad y experiencia en este cierre de torneo porque vaya que su equipo lo necesita.

Gallos se quedó en 15 unidades y, pensando que logre ganar los dos que quedan llegaría a 21, las mismas con las que avanzó el torneo pasado a la reclasificación, sólo que con mejor diferencia de goles.

Echando un vistazo a la tabla, solo Tijuana está descartado y, a excepción de América y Atlas, los demás buscan dos boletos directos y ocho de repesca. 

Para Gallos realmente el panorama no es halagador por el peligro que representan sus dos últimos enemigos, Guerreros y Zorros.

La ilusión de Gallos eso sí, está intacta y mientras haya vida habrá esperanza, todo está en que en estos dos últimos juegos salgan con todo a jugarse la vida por un boleto al famoso repechaje, al cual tienen todo el derecho por la ‘peculiar benevolencia del sistema de competencia del futbol mexicano’, diría por ahí don Roberto Gómez Junco. 

Hasta la Próxima.

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