Un aventurero colombiano en tierras aztecas. La arepa se lleva bien con la tortilla

Hoy quiero platicarles de un sentimiento que me ha tocado experimentar, pues tuve la oportunidad de enamorarme y en el camino conocer el dolor, el placer y el goce
01/05/2019
08:29
-A +A

Hola, qué tal mis queridos lectores, un placer volver a leerlos. 

Hoy quiero platicarles de un sentimiento que me ha tocado experimentar, pues tuve la oportunidad de enamorarme y en el camino conocer el dolor, el placer y el goce; dentro de este emocionante andar conocí a un tipo colombiano, que  me habló de quién es él y de su aventura en el amor y la composición de música, ya que es un enamorado de las cuerdas, con las cuales te atrapa entre la gran pasión de poder enamorarse y disfrutar la verdad del cariño, y lo hizo reflejado en una canción llamada “TREMENDO AMAR”, la cual es un duelo entre el amor, el coraje y el dolor que surge cuando abandonas todo, un tema que llena de emoción, acompañando del acordeón y un violín romántico, todo esto interpretado por un colombiano avecindado en nuestro país, él es HANS BAUMANN, quien con su peculiar acento se puso a platicar conmigo y al puro caló mexicano, me dijo “al chile que estoy enamorado de México”.

Se autonombró como guitarrista, compositor y cantante de Barranquilla y ya radicado desde hace unos cuantos ayeres en México, nos sentamos a tomar un café y comenzamos a platicar sobre su música y las temáticas de sus canciones, que parten de una reflexión constante acerca de la cotidianidad personal y colectiva, así como de la auto observación, los cuales pueden adquirir formas impredecibles dentro de su bagaje musical, influenciado por el pop, el folk o el rock de la escena musical destacada, pero, también, por expresiones sonoras y musicales propias de la identidad latinoamericana.

Su primer disco es Rostro y corazón (Quindecim Recordings, 2016), inspirado en huicholes y quetzales, del cual forma parte el documental Entre la vida y el arte, que retrata el proceso creativo del álbum y su génesis. Me habló igual del comienzo de su carrera en el año del 99, en Bogotá, como guitarrista y compositor del grupo de indie rock 69 Nombres, con el cual pudo viajar a Austin,Texas, y rolar en festivales y ferias de México. De pronto me di cuenta que le gustaban las arepas, las tortillas y que su corazón ya palpitaba al ritmo del folklor mexicano y entonaba cualquier bolero o ranchera que le pidieran, un colombiano que le rasca a las cuerdas al ritmo de culturas, ritmos y corazones, que vibran con las notas que salen del corazón de un colombiano muy mexicano, y bueno mis lectores sin más tinta y papel nos leemos en la próxima.

 

@pollorockmusica 

Comentarios