Un alemán muy mexicano

Oscar Peralta Casares

Estimados amigos, tuve la fortuna la semana pasada de compartir con un buen amigo, primero un recorrido detallado por la fábrica que dirige y después una larga y amena charla de la filosofía que tiene en su empresa, no la corporativa ni la que está delineada por su organización, sino la personal, la que aplica a su equipo gerencial y que se permea al resto de la organización; les cuento como antecedente que se trata de un Ingeniero nacido en Alemania, pero que tiene un alto sentido de responsabilidad hacia México; un alemán muy mexicano como yo le digo; lleva poco más de 17 años viviendo en Querétaro y llegó para instalar una industria de manufactura que produce rines para automóviles.

En su empresa hay tres frases que están prohibidas; son 3 frases que casi todos nosotros utilizamos de manera muy frecuente y que en realidad, carecen de significado por el contexto en el que la mayoría de las veces se utilizan, estas frases son:

“No te preocupes”, cada vez que escuchamos esto, en realidad estamos escuchando un “ALERTA algo no está bien”, y es que la mayoría de las veces esta frase lo que nos está diciendo es que hay algo que anda mal pero que no tenemos los argumentos para poner sobre la mesa o simplemente no queremos pedir ayuda pues culturalmente sentimos que solicitar ayuda para resolver temas se traduce como un mensaje de falta de capacidad; pues bien, ahora les digo que una de las responsabilidades de todos los miembros de la organización es precisamente trabajar para el beneficio común, y esto implica solicitar ayuda, pero sobre todo facilitar lo indispensable para asegurar un resultado positivo.

“Mañana te digo” si pudiéramos escribir en una hoja y guardar en un archivo todas las preguntas o requerimientos que son contestadas con un mañana te digo, mañana lo resuelvo, mañana lo hago, etc… tendríamos cajas y cajas de carpetas llenas de estos compromisos en los archivos; esta respuesta es regularmente la salida preferida de miembros de la organización cuando no se tienen respuestas, cuando se ha obviado una actividad o cuando no hay un compromiso concreto para resolver una situación. Los compromisos deben de hacerse de manera puntual y documentarlos para asegurar el seguimiento

“Ahorita lo reviso” la palabra ahorita es un énfasis de la palabra ahora y significa en este momento; cuando esta frase ya no alcanza, utilizamos el “ahoritita”; en realidad debemos de entender que cuando hacemos un compromiso aún y cuando sea verbal, debemos de honrar nuestra palabra, que al final del día es lo más valioso que tenemos. Los ahoritas no deberían de existir pues en una organización con buenos controles, las respuestas deberían de ser claras e inmediatas.

Vale la pena implementar una cultura que borre por completo del lenguaje de la organización estas tres frases, usarlas dentro de la empresa es grave, pero es totalmente irresponsable si se utilizan hacia afuera, es decir con clientes, proveedores o cualquier otra organización con las que tenemos contacto. La comunicación es el elemento primordial de cualquier empresa y por eso debemos de ocuparnos de que esta sea fluida, certera, a tiempo y completa.

¡Ubícate! Mi amigo se llama Stephan Jancke es un alemán muy mexicano, comparte la estructura mental que caracteriza a los buenos alemanes y al mismo tiempo tiene la misma pasión y emoción que tenemos los mexicanos para hacer las cosas; construyó en Querétaro una operación desde sus cimientos y ahora la planta que el dirige es una de las más importantes del grupo de empresas al cual pertenece a nivel mundial. Desde aquí mi reconocimiento y un fuerte abrazo para él y todos quienes trabajan en Ronal Mexicana.

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