Tres años de gobierno federal

Jesús Rodríguez Hernández

El sistema político puede relacionarse a la forma de Estado y a la forma de gobierno. Hay Estados unitarios que carecen de división administrativa, o sí están segmentados pero sin autonomía, y los Estados federales que cuentan con divisiones y diferentes grados de autonomía. En cuanto a la forma de gobierno se puede organizar en República, en la que el jefe de Estado es electo para ocupar el cargo público, o en monarquía, en la que el jefe de Estado hereda el cargo y lo ejerce de manera vitalicia.

Maurice Duverger parte de la distinción entre instituciones, regímenes y sistemas. El sistema político es “una entidad analítica para el estudio”, o dicho en sus términos, es el “sistema social estudiado en sus aspectos políticos”, es decir, el sistema político es el “cuadro general” en el cual “los diversos elementos se colocan en una correlación recíproca”. Las instituciones políticas, a su vez, son las partes integrantes de un subsistema político que es denominado “régimen político”.

El sistema político mexicano se define en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el Artículo 40, como una República representativa, democrática, laica, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una Federación establecida según los principios de esta ley fundamental

El gobierno del licenciado Enrique Peña Nieto impulsa un federalismo articulado, partiendo de la convicción de que la fortaleza de la nación proviene de sus regiones, estados y municipios. Asimismo, promueve transversalmente, en todas las políticas públicas, tres estrategias: democratizar la productividad, consolidar un gobierno cercano y moderno, así como incorporar la perspectiva de género.

Se incluyen por primera vez dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 indicadores que reflejen la situación del país en relación con los temas considerados como prioritarios para darles puntual seguimiento y conocer el avance en la consecución de las metas establecidas y, en su caso, hacer los ajustes necesarios para asegurar su cumplimiento.

A la mitad del sexenio se destacan tres temas trascendentales: el acuerdo con los partidos políticos, las reformas constitucionales y la aprobación y promulgación de las mismas.

En el acuerdo político con los partidos, en el cual el presidente Enrique Peña Nieto y los dirigentes de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) suscribieron el Pacto por México, establecieron profundizar la democratización del país en cinco puntos: sociedad de derechos y libertad, crecimiento económico, empleo y competitividad, seguridad y justicia, transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción y gobernabilidad democrática.

Las reformas: la reforma laboral obedece a la necesidad de avanzar en la construcción de un marco que permita incrementar la oferta laboral, alentar la productividad de las empresas, y elevar la competitividad del país; la reforma en materia de transparencia renueva y fortalece los mecanismos de acceso a la información pública y la protección de datos personales que existen en nuestro país; la reforma constitucional en materia de energía aprovecha los recursos energéticos de forma racional, sustentable y con apego a los principios de soberanía nacional, eficiencia económica y beneficio social; la reforma financiera se establece un marco jurídico que promueve la competencia, la estabilidad y el sano desarrollo del sector, lo que multiplicará y mejorará las opciones de crédito; la reforma en materia educativa coloca a los alumnos en el centro del sistema educativo, para transformar la relación entre ellos, las autoridades, los maestros, los padres de familia y la sociedad en general; y la reforma política-electoral moderniza las reglas e instituciones electorales para homologar la calidad de la democracia a lo largo de todo el territorio nacional.

Concluyo: ya se dieron los temas trascendentales, ahora, en torno al federalismo del que hablamos líneas arriba, es necesario que se asuma el liderazgo, que los secretarios de la estructura administrativa federal cumplan con las responsabilidades del cargo que les fue conferido y rindan cuentas de sus funciones, y que los gobernadores construyan con capacidad de Estado.

Ex presidente municipal de Querétaro y ex legislador federal y local. @Chucho_RH

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