Televileaks: empresa fantasma

Luis Vázquez

Ya muchos somos conscientes de los abusos cometidos por la que, desafortunadamente, es la televisora más grande de Latinoamérica y una de las más poderosas de todo el planeta: Televisa. Sabemos que es una herramienta para vender programas de mala calidad, con ideas generalmente retrogradas y dañinas para la sociedad, sabemos también de la censura con la que han mostrado manifestaciones del pueblo mexicano por ser ajenas a sus intereses y sobre todo, conocemos de la influencia que puede ejercer en el poder público de la nación. En las palabras del mismo Azcarraga Milmo, “es televisión para jodidos”.

Todo lo anterior se demuestra fácilmente con el hecho de que el 02 de octubre de 1968, el día en que estudiantes organizados para influir positivamente en la política mexicana fueron asesinados por un régimen represor y sin escrúpulos para usar la fuerza del poder judicial, en el noticiero principal de Televisa únicamente se dijo “hoy fue un día soleado”.

Sin embargo, los pecados de este grupo empresarial están lejos de terminar en ese obscuro episodio. De acuerdo con varias notas de Jenaro Villamil, colaborador de la revista Proceso, la televisora ha usado empresas fantasmas para ocultar los ingresos reales “por publicidad política proveniente de los gobiernos y partidos”, viéndolo de otra forma, para tapar la relación de mutua dependencia con la clase política del país.

De acuerdo con la información de Villamil una de estas organizaciones mascaras es TV promo, de la cual son accionistas Eduardo Medina Mora Icaza, es director del CISEN (Centro de investigación y seguridad nacional), ex Procurador General de la República y hoy embajador de México ante Estados Unidos y Carlos Quintero, hermano del ejecutivo de Televisa que, según el The Wall Street Journal, gusta de presumir ante sus amigos y colaboradores cercanos haber “creado” al presidente Enrique Peña, y de llamarlo a su celular sólo para alardear de su cercanía con el mismo, también figura entre los apoderados Héctor Aguilar Camín, ex conductor del programa Zona Abierta.

Otra de las empresas a través de las cuales presuntamente se hacían este tipo de triangulaciones de capital era Radar Servicios Especializados, también íntimamente vinculada con Alejandro Quintero, vicepresidente de comercialización de Televisa.

Las sospechas se hacen más fuertes con las numerosas notas que se pueden encontrar con respecto a los “donativos” y otras formas de entregar dinero del erario a la empresa televisiva, como es el caso de una publicada en la revista “Fortuna” en la que se denuncia que: “a sólo cinco meses antes de las elecciones presidenciales, el gobierno federal “donó 7 millones 800 mil pesos a los patronatos del duopolio televisivo: Fundación Televisa y Fundación Azteca”

Siendo más específicos, la Fundación Televisa en febrero de 2012 obtuvo 3 millones de pesos provenientes Cnaculta. También ha sido beneficiado por la Semarnat, ya que en 2011 recibió un millón 200 mil para “concientizar a los niños de la situación ecológica del planeta”. El presidente de Televisa también se ha visto favorecido por donaciones a otra de sus fundaciones: el Teletón, el cual en 2012 recibió 302 mil 250 pesos directos de la Cámara de Senadores, esto es, de los impuestos que pagamos todos.

Toda la información aquí presentada se encuentra en la página www.televileaks.com en donde se documenta muchos otros casos en los que Televisa ha recibido dinero cuyo origen es el esfuerzo diario de todos los mexicanos, de ocasiones en las que ha editado y censurado su contenido de acuerdo a ambiciones políticas de particulares e incluso de amenazas que han hecho en contra de cualquiera que investigue más sobre sus actividades.

El poder de la empresa de influir en las decisiones públicas de México es algo que debe de alarmarnos e indignarnos como mexicanos y muy en especial a los jóvenes que tomaremos decisiones para terminar con este modelo claramente enfermo y tomar la riendas del destino de nuestro país y de una buena vez por todas, apagar la televisión.

Estudiante de la Facultad de Contaduría de la UAQ

Comentarios