#SOSNicaragua

Margarita Zavala

Nicaragua vuelve a sufrir en estos años, y particularmente durante estos últimos meses, la represión, la violencia y la persecución de otra dictadura.

Nicaragua ha estado presente en mi vida. En mi escuela recibimos alumnas que habían perdido su casa en el terremoto de Managua en 1972. Con el tiempo se volvieron constantes las conversaciones de mis padres contra la dictadura, así es que se hablaba de Anastasio Somoza y de Pedro José Chamorro (asesinado en mayo de 1978) y de Ernesto Cardenal (hoy perseguido por el gobierno al que alguna vez apoyó de manera genuina). Si alguna dictadura recuerdo es precisamente la de Anastasio Somoza.

Nicaragua vuelve a sufrir en estos años, y particularmente durante estos últimos meses, la represión, la violencia y la persecución de otra dictadura. Quizás no hemos visto con profundidad el sufrimiento de un pueblo que vuelve a ser perseguido por su gobierno.

En abril pasado, la muerte de otro profesional del periodismo ha sido grabada: Ángel Gahona, nicaragüense, fue asesinado cuando transmitía las protestas de los jóvenes contra Rafael Ortega. Por otra parte, Joshua Partlow, del Washington Post, a través de sus tuits y sus reportes, narra la represión del gobierno de Ortega, particularmente lo sucedido en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua cuando los paramilitares disparaban hiriendo a los jóvenes.

Nicaragua ha contado en estos meses con una Iglesia Católica solidaria y valiente; denuncia y acompaña las manifestaciones y también está siendo perseguida. Desde el cardenal, obispos, sacerdotes y religiosas se han plantado valientemente frente al dictador. El sábado 14 de julio, los obispos hicieron público un mensaje pastoral claro y fuerte frente al poder. Uno de los grandes protagonistas ha sido Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua. De él transcribo este tuit de ayer:

“Me informan que han llegado antimotines y paramilitares a Diriá, Niquinohomo, Catarina y probablemente después a Monimbó en Masaya. ¡A todas las personas de estas ciudades, les ruego escapen, protéjanse y salven sus vidas! ¡Evitemos más muertes! Les acompaño con mi oración” (15 de julio/2018 a las 8:59 horas).

El sábado, por fin, sacó un comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores condenando “el uso de la violencia y la represión contra estudiantes y civiles en las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua”. Este tipo de comunicados es mejor que se hagan tarde que nunca, pero no deja de llamar la atención los meses que pasaron para condenar esta violencia.

 

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