Se va el presidente del empleo... precario

Sandra Martínez Aguilar

De los 56 millones de ciudadanos que votaron el 1 de julio, poco más de treinta lo hicieron por el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Está por terminar un sexenio en que la población ha visto disminuir sus niveles de vida, principalmente debido a las condiciones que imperan en el mercado de trabajo: creación insuficiente de empleos, crecimiento de los trabajos precarios, entendidos como aquellos que no tienen derecho a la seguridad social ni a estabilidad laboral.

Estamos ante la transición del poder más esperada, desde que en 1988 quedó en duda la legitimidad del presidente priista electo.

De los 56 millones de ciudadanos que votaron el 1 de julio, poco más de treinta lo hicieron por el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

El presidente Enrique Peña Nieto (EPN) ha dicho una y otra vez que es el presidente del empleo, que “hay cifra histórica de empleo; que el desempleo está en los niveles más bajos de nuestra historia”, pero ésta no es de esas mentiras que a fuerza de repetirla se vuelve verdad. De acuerdo con un estudio del Instituto Belisario Domínguez, cada año del sexenio se incorporaron al mercado laboral alrededor de 1 millón de personas y se crearon, considerando las cifras del presidente, alrededor de 220 mil, obligando a quienes no encontraron un empleo formal, a emplearse en tiempo parcial o en el empleo informal, rubros que sí crecieron.

Una característica que hace aún más dramática esta situación es el tipo de empleos creados: son de muy baja calificación, por lo que el principal sector afectado es el de los jóvenes con estudios mayores al básico o aquellos que han sido despedidos y cuentan con experiencia laboral.

Según Coneval, en 2017 del total de jóvenes con empleo, casi 60% estaban en empleos informales, y de ellos, más de la mitad ganaba entre 1 y 3 salarios mínimos. Por su parte, el Inegi reportó que en el primer trimestre de 2018, 90% de los jóvenes desempleados (más de 900 mil) cuentan con secundaria o formación media superior y superior. A contrapelo de lo que dicta el decálogo neoliberal, los jóvenes con menores niveles de instrucción y sin experiencia consiguen empleo más rápido.

AMLO ganó las elecciones con la bandera de mejorar el bienestar de las familias. Sin embargo, no bastará con los apoyos a adultos mayores, becas a estudiantes o las de capacitación. Se requiere la generación de más empleos de calidad, con mejores salarios, con seguridad social y permanentes, lo cual dependerá principalmente de garantizar un crecimiento de la economía, superior al que ha tenido en todos estos años.

 

                                                                                                                                                                                   Integrante del Centro de Análisis de Coyuntura Económica, Política y Social

 

 

 

 

 

 

 

 

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