Romgo, artista plástico

José Sobrevilla

No. No estudió pintura como los llamados “grandes” modernistas pero en muchos casos su trabajo los ha rebasado. Aprendió dibujo, por falta de recursos, como cachirul, en la Academia de San Carlos gracias la complicidad del maestro Guillermo Getino en la clase de Jorge Chuey (uno de los mejores dibujantes). El gusto por el arte plástico lo heredó de don Alberto Romero Valencia, su padre; sin embargo doña Micaela González Gutiérrez, su progenitora, siempre fue una fiel y silenciosa cómplice de sus inclinaciones por el arte.

Su nombre artístico es Romgo y el de batalla Mario Romero González. Lo adoptó en los tiempos vividos en la colonia Obrera, junto al centro Histórico de la Ciudad de México, lugar donde vio la primera luz un 15 de agosto de 1954. Cursaba apenas tercero de primaria cuando sintió el primer síntoma del arte en el estómago, pero cuando supo que el dibujo y la pintura estarían siempre en su vida fue cuando cursaba el sexto año.

Desde pequeño vivió la influencia de grandes maestros del arte como Picasso —“mi Santo”, afirmó a la revista El punto sobre la i en mayo—. También el maestro Wifredo Lam, Tamayo, Toledo, Alejandro Santiago y, en general, todos los oaxaqueños; claro, sin olvidar al irreverente y genial José Luis Cuevas.

Cierto día, mientras estaba en una cantina conviviendo con otros colegas pintores, se le ocurrió crear los llamados Ycaros, después que alguno comensal habló del macrocosmos y el microcosmos, haciendo énfasis en esas figuras que a través del microscopio se ven raras, extrañas y artísticas como los ácaros. Desde entonces los personalizó en sus obras donde se ve cómo se hacen desde el microscopio: formas extrañas, raras. El primero lo pintó hace 40 años y, “cada que hago una obra incluyo uno o dos personajes diferentes que, si los sumáramos, imagínate cuántos cambios habrán tenido. Se presentan alargados, chicos, grandes, con cabeza, sin ella, sin ojos y con ojos, el Ycaro teléfono, el Ycaro árbol, el Ycaro zapato…”

Desde hace casi diez años exhibe su obra en Copenhague, capital de Dinamarca, con sus corredores de la galería Rasmussen Ruelas. A la entrada de esta galería se encuentra exhibida una obra de gran formato llamada “El circo de Romgo”. Cada año, en enero o febrero, vienen a México y se llevan 25 o 30 piezas en varios formatos que son expuestas todo el año. Los estilos que utiliza Romgo van desde el figurativo, modernista, clásico, y los Ycaros con textura, “manejo como seis o siete conceptos diferentes, todos únicos e irrepetibles”, comentó a EL UNIVERSAL Querétaro.

El próximo sábado 10 de noviembre, en The American School Foundations (Bondojito 215, Las Américas, 01120, Álvaro Obregón, CDMX) Romgo exhibirá como desde hace más de 25 años su obra en la feria anual que realiza esta institución. Participan varios artistas en una fiesta de arte, convivencia y algarabía popular. También está trabajando un importante proyecto en Miami, invitado por Pablo y Juan Duarte, donde su obra estará colgada junto a su admirado Pablo Picasso y Henri Matisse, “lo que para mí es un verdadero honor”, señala. Este 2018 anuncia que pintará en formatos más grandes: de dos a tres metros.

Su obra está basada en la unión de lo bestiario con lo humano, donde salen los personajes bautizados como Ycaros y que, al unirse con la naturaleza dan lugar al mundo Romgiano. Como pintor profesional, Mario Romero González tiene cuarenta años con predominancia en un estilo figurativo-modernista y, aproximadamente, poco más de 150 exposiciones entre colectivas e individuales.

Actualmente es miembro del Salón de la Plástica Mexicana y sus trabajos han sido expuestos desde Bellas Artes, hasta galerías como The Global Art Gallery, Atlanta, Georgia; Galería María Chumacero; la Bienal de Pintura Rufino Tamayo; Portal Artistika en Toronto, Canadá; Galería Área 34, Miami, Florida; Galería Atzomalli, por mencionar algunas. ¿No lo conoce? Júzguelo por usted mismo: http://romgooficial.wixsite.com/romgo/home

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