Revelaciones y enigmas de Peña Nieto

22/07/2019
06:25
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Al igual que les ocurre a quienes ven la serie Chernobyl, que súbitamente encajan las piezas de un rompecabezas y, de pronto, entienden porque se colapsó el Estado soviético, a mí me ha sucedido lo mismo con la lectura del libro de Roberto Rock  con el régimen priísta.

 Para quienes vieron Chernobyl, explica como el Estado Soviético no podía subsistir a ese accidente porque lo único que ocultaba era la operación de una burocracia desconsiderada y rapaz. Para quienes leen a Rock, queda claro que la articulación de un proyecto presidencial, cuya clave fue la reconstrucción del poder a partir de los reinos de taifas que fueron las gubernaturas, llevó a este país a desfondarse política y moralmente. La ruina del sistema fue una puesta en escena de gobernadores que al no tener una fuerza organizada de un Estado federal que los corrigiera, ni un proyecto modernizador del federalismo, pudieron trasladar sus reglas de operación y sus usos y costumbres al gobierno federal. Las artes de hacer política en el Estado de México y en Hidalgo se convirtieron en la norma del canon político nacional. Todo empezó con un pase de charola que explica por qué tuvieron carta blanca para saquear sus erarios. Todo se valía.

La concentración del poder que Osorio Chong llegó a tener, explica no solo que la seguridad sea hoy un agujero negro, sino que Ayotzinapa nunca se haya podido resolver. Su protección al gobernador Ángel Aguirre explica cómo esa crisis se convirtió en la vorágine del peñismo. Con una legión de gobernadores desaprensivos y legitimados con su jefe para saquear a la nación y dos barones disputándose la sucesión presidencial que Peña instaló en su gabinete, se completó con una incapacidad estructural de entender que los cambios en la legislación, así como las modificaciones de la narrativa política no cambian a un país; lo cambia la creación de instituciones y una administración pública eficaz.

El libro deja abierto un misterio psicológico. Es intrigante como, en muy pocas semanas, un presidente que se presentaba al mundo como el reformador y que era jaleado por Kissinger, rabinos e incluso el establishment político de los Estados Unidos, pasaba a ser, en cuestión de días, un cadáver político divorciado de la opinión pública, incapaz de poner orden en su gabinete. ¿Qué le pasó a Peña Nieto por la cabeza en aquellas semanas? Para mí sigue siendo un enigma. 

 

Analista político. @leonardocurzio

 

 

 

Su desempeño abarca el periodismo y la academia. Es conductor del noticiario radiofónico Enfoque de NRM y en televisión participa en el programa Primer Plano del Canal 11.

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