Reconstruir lo destrozado, nueva ilusión

Como ha sido normal a través de los años, los políticos se aparecen con el fin de sacar raja publicitaria de esos angustiosos momentos.
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14/09/2017
07:49
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El sismo más grave que hemos sufrido en cien años, dijeron en los medios, ha traído devastación en Oaxaca y Chiapas, y algún  impacto en Tabasco. Y el huracán Katia, que azotó Veracruz, dejó infinidad de lugares y zonas con problemas serios y que tardará  años en recuperar la tranquilidad.

Frente a estos acontecimientos muy serios, Enrique Peña Nieto lanzó la siguiente frase: muchas comunidades “quedarán más bellas y hermosas que antes del sismo”. Alguien que no ha tenido un hogar fijo hace varios años, no puede andar diciendo que los sitios donde vivían los pobladores serán mejores y más lindos, ya que no entiende que el patrimonio  familiar de cientos de miles de mexicanos fue levantado mediante el esfuerzo de todos los componentes  y en muchos casos de la comunidad, y  en ello hay un simbolismo fuera de serie,  debido a la tenacidad, la persistencia y el apoyo de muchos. Algo que ignoran los políticos de nuevo cuño.

Actualmente hay cerca de cien muertos. Existen 800 mil damnificados, sobre todo en Oaxaca, donde tenemos  40 mil viviendas destruidas. En Chiapas  82 de 122  municipios se encuentra  destrozados, a donde enviaron como enlaces a  Luis Miranda y  Aurelio Nuño (sic que expresa, vaya dupla).  En Veracruz, debido al huracán, hay miles de damnificados. Según un dato reciente, Aurelio de la SEP dice que hay 100 mil alumnos sin clases por las tragedias señaladas.

Bueno, hasta en la Ciudad de México, debido a las inundaciones tenemos personas que viven en condiciones nada decorosas, más bien terribles.

Como ha sido normal a través de los años, los políticos se aparecen con el fin de sacar raja publicitaria de esos angustiosos momentos. Miguel Ángel Yunes envió  Rafael Abreu Ponce, encargado de la Comisión del Agua,  con apoyos en bolsas de plástico blancas y azules (colores del PAN) y una frase Yúnete. Lo que muestra no la torpeza sino la vileza del gobernador jarocho.

En Oaxaca los diputados del PRI y PRD: Samuel Gurrión, Antonio Altamirano y Jorge Toledo llevaron producto para tomarse la foto y decir que son solidarios con la gente amolada. Lo mismo hizo el senador del PT, Benjamín Robles. Y no se diga la esposa de Manuel Velasco, en Chiapas, la actriz Anahí, quien expresó  que llegó despeinada y  en realidad su actividad vital  era cantar (sic desafinado). Pruebas claras que la solidaridad es algo  que desconocen los de arriba.

Es tan evidente la farsa, que Peña Nieto llamó a la población a no dejarse engañar y rechazar los apoyos simulados o ventajosos. Pero los indigentes, en ocasiones, reciben lo que sea por necesidad urgente. Entonces,   la labor de cuidado debería ser de las autoridades, quienes están en contubernio con los vivales.

El mismo Enrique hizo un llamado a las constructoras para que apoyen en estos momentos. Seguramente las honestísimas OHL, Eppcor y Aldesa  (las dos últimas tuvieron  22 observaciones por lo mal hecho del Paso Exprés), se conmoverán y mandarán a sus técnicos, materiales de a montón y hasta despensas muy bien equilibradas para que muchos nacionales no lleguen a las últimas. Eso, más bien, es un sueño guajiro. Más cuando sabemos claramente  que lo importante para los constructores actuales es  el negocio.

El Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), tiene una exigua partida de seis mil 650 millones de pesos en la actualidad. En cinco años ejerció 93 mil millones de pesos, la séptima parte de lo que pagará el gobierno actual de intereses  por la deuda pública, en 2018 (Carlos Fernández Vega, La Jornada, 12 de septiembre). ¿No sería el momento de llamar a una moratoria y utilizar los dineros   en la reconstrucción de lo que necesitamos en lugar de dárselos a los voraces banqueros?

Imposible, pues ya sabemos que lo prioritario es no molestar a los capitalistas neoliberales para que no vayan a ponernos un tache. Mejor esperemos el llamado de Donald Trump a su gran cuate: Peña Nieto.

Por cierto, hemos insistido que Jorge Carlos Ramírez Marín, cuando estuvo en Sedatu, jamás edificó las viviendas destruidas hace cuatro años en Guerrero por los huracanes Ingrid y Manuel. Y ahora en su columna México SA, Carlos Fernández Vega (La Jornada, 12 de septiembre) nos recuerda que el ciclón Mattehw, que azotó Veracruz en 2010, dejó una serie de destrozos que no han sido reparados. Asimismo en Tabasco, recordemos, las inundaciones en la época  de Andrés Granier, quedaron sin resolverse plenamente, no obstante que ya está en el gobierno Arturo Núñez  y Granier en la cárcel.

Tres ejemplos de que la federación y los estados ven a los más humildes como monedas de cambio y posibles votantes, no como ciudadanos plenos.

Para el candidato independiente por Coyoacán, Ignacio Cabrera, los partidos políticos deben donar el 20 por ciento de sus presupuestos para el 2018 a la causa de los damnificados.  Lo que daría una bolsa de mil 200 millones de pesos. Aunque seguro ninguno querrá ser generoso para esta urgente necesidad.

Según Coneval: en Oaxaca el 72 por ciento de los habitantes vive con un ingreso menor a la línea de bienestar, mientras en Chiapas es el 79. 8 por ciento los que están en esos ínfimos  niveles. ¿Cómo quedarán después de este sismo de 8.2 grados?

Mención aparte merecen los de la CNTE (Luis Hernández Navarro, La Jornada, 12 de septiembre), los alumnos de Ayotzinapa y los muxes y las mujeres de Juchitán, quienes han dado todo el apoyo solidario y comunitario para ayudar a sus hermanos que están en la desgracia y, obviamente éstos  sabrán aquilatar quiénes son sus compañeros de ruta.

Director de la Unión de Periodistas

Twitter: @jamelendez44

e-mail: [email protected]

 

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