¡Quiero ser Torero!

La ilusión de emprender algo siempre nos llena de motivación, como todo en la vida nos debemos esforzar día a día para conseguir lo que nos apasiona y en algunas veces nos llena de otro tipo de ganancias. Y es prácticamente lo que un novillero siente cada vez que recibe la oportunidad para presentarse en algún cartel del país.

Novillero es aquel que se dedica a torear novillos, o sea un toro más joven, y es que es tan hermosa la fiesta brava que tanto toro como torero se van formando a la par de su crecimiento físico y temperamental.

Y es que desde que un prospecto de torero toma la decisión de dedicarse a esta noble profesión su vida se va desarrollando como la de un becerro, ambos tienen las agallas y la casta para llegar a ser un maestro del toreo y un gran semental que ponga en alto el nombre de su ganadería.

Muchos becerristas se quedan en eso y al primer tumbo del animal deciden dejan los trastos y ponerse a escribir columnas como fue en mi caso aunque la afición siempre seguirá. Otros tantos logran dar el paso a novilleros quienes con más preparación física y mental estarían dispuesto a lidiar ya no becerros sino novillos que estarán pesando alrededor de 200 a 400 kilos y que su complexión es ya más robusta, así como sus astas van tomando forma de puntas afiladas. Para este tiempo el novillo ya va madurando y formando un carácter de bravura, casta y codicia hacia la muleta.

Muchos se quedan en el intento de tomar la alternativa que como ya hemos dicho es el momento cumbre para graduarse y convertirse en matador de toros, para muchos que se queda en el intento de tomar los trastos mayores ven oportunidades como banderilleros, subalternos que son quienes salen al quite cada vez que el torero le da permiso a fin de que se muestren sin aún llegar a ser profesionales graduados, todo esto depende de la afición las hechuras y la forma que se le vea al joven al momento de tomar el capote y la muleta.

Como en otros deportes, la juventud que esta habida de mostrarse en público en la fiesta brava también y muchas plazas del mundo tienen seriales o temporadas de novilleros a las que se les conoce como Temporada Chica puesto que son chavos novilleros que tienen la oportunidad de estar en la antesala de tomar la alternativa, y por lo regular son corridas más accesibles al público y en varias veces se pueden llevar una sorpresa pues la destreza que ahí se muestra es digna de cualquier festejo en grande.

Actualmente la considerada plaza más hermosa del mundo la Plaza México tiene su Temporada chica donde cada domingo se llevan a cabo las corridas teniendo como alternante solo novilleros.

Grandes nombres de toreros figuraron desde que eran novilleros  tales como Enrique Ponce, Julián López, Eulalio López “Zotoluco”, y bueno una gran cantidad de maestros consagrados de los cuales ya hemos hablado en anteriores ocasiones.

En esta Temporada Chica los nombres que sobresalen son el yucateco Ángel Lizama, los  capitalinos Antonio Mendoza, Mirafuentes de Anda y Pedro Núñez, los  hidrocálidos Diego Emilio, Jorge Didier y Rodolfo Mejía “El Tuco”, Emilio Macías de Tlaxcala, así como el regiomontano Juan Fernando, el español Juan Vicente, entre otros.

Obviamente la tierra taurina queretana no se puede quedar atrás de seguir proporcionando maestros y maestras del toreo y en este serial destacan tres nombres que pintan para llegar a los cuernos de la luna del toreo a pie.

Comencemos con Cristian Hernández. Nació en la ciudad de Querétaro, Qro., el 20 de mayo de 1988. En su familia no tiene herencia taurina, ya que sus padres sólo han sido aficionados a la fiesta de los toros. Debutó como novillero el 23 de abril del 2005 en Jalpan de Serra, con el novillo “Conspirador”, 400 kg., de la ganadería de Amazcala al que le cortó una oreja, alternando con Fermín Rivera, Marbella Romero, José Retana y Pepe Díaz. El 1 de enero del 2007 fue triunfador de la feria navideña de la plaza de toros “Santa María” de Querétaro en la tradicional novillada de año nuevo. El 1 de junio, en este mismo coso, durante un serial novilleril, tuvo un fuerte percance: una fractura de tibia y peroné que lo dejó inactivo por 8 meses. Después de su reaparición en los ruedos, fue triunfador del serial de octubre del 2008 y del de marzo del 2009 en Provincia Juriquilla. Desafortunadamente ha pasado a la historia por una terrible actuación en Plaza México donde en un ataque de pánico soltó la muleta y corrió despavorido al callejón donde no quiso más salir a torear, ahí mismo se cortó la coleta, el joven fue arrestado y remitido a la delegación por incumplir su faena.

Juan Pablo Llaguno descendiente de una dinastía en la fiesta brava debuta en 2008 en la feria de León Guanajuato, se define como un hombre que le fascina las labores del campo y estar tentando vaquillas y vivir en la fiesta de los toros. Su presentación fue el 7 de julio de 2012 en Tartas Francia y en la Plaza México el primero de Septiembre de 2013.

Paola San Román no podía ser más que torera, pues miembro de una familia de taurinos de pura cepa, todos ellos queretanos de nacimiento, muy conocidos en la tierra de los ópalos y en todo el medio taurino. El tronco de esta dinastía parte de Agustín San Román y sus hermanos Ernesto y Jorge, matadores de toros, con reconocimiento especial a Ernesto San Román "El Queretano", ahora metido a empresario que tiene una historia taurina brillante; en otra rama está el matador Óscar San Román, dirigente de los matadores; Ernesto, hijo del "Queretano", es padre de Paola San Román, y Jorge, además de otra rama en que aparecen Juan Carlos y Gerardo, también matadores. Paola regresaba de la escuela y preparaba sus avíos para irse a entrenar. Su presentación fue el 19 de Marzo de 2010 aquí en Querétaro, Paola reúne muchas cualidades con el valor de base, personalidad, y sobre todo arte y temple.

Solo resta desearle suerte en su ilusión de ser grandes figuras del toreo.

Espero sus comentarios [email protected] y @olmochato.

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