Querétaro, Morena y otros temas

Fernando Islas

Vaya que los tiempos electorales se han acelerado en las últimas fechas, apenas unos meses es lo que lleva el actual gobernador de Querétaro y las aguas del círculo rojo político están más “picadas” que nunca, la solicitud de licencia de diferentes representantes populares para su integración a un gabinete municipal o estatal ha sido algo recurrente en este periodo de transición, los suplentes de los mencionados empiezan a instalarse y a darle forma a su agenda particular para darle su toque a una gestión que de un momento a otro puede ser arrebatada, créanme lo digo por experiencia. 

Por lo regular este suceso se da como consecuencia de la poca efectividad de los titulares en los espacios, donde se acomodaron en algún momento, o en los casos más ruines, cuando el éxito les abandonó en su trayectoria política, por ello, siempre es importante entender que la suplencia tiene esas letras pequeñas en el contrato que extraoficialmente dice “durarás mientras otro no se encapriche con su regreso”, y eso es justo lo que empieza a suceder en algunos de los gabinetes recién instalados, ocasionado por la pugna al interior del partido blanquiazul, a nivel nacional, misma que origina estragos importantes a nivel local; sin embargo, los de Acción Nacional saben gritar y alinearse sin hacer ruido y buscan evitar una fractura partidista que les pueda significar una reducción mayor entre la preferencia del electorado. 

Por otro lado, se encuentra Morena, partido protagonista de la llegada de la democracia al Poder Ejecutivo, pero que de manera paradójica su actual dirigencia ejecutiva ha buscado mil y un caminos para bloquear procesos democráticos, violentando sus propios estatutos y comportándose como los integrantes del viejo régimen que tanto daño le hicieron a nuestro país; sin embargo, no hay plazo que no se cumpla y faltan meses para que la renovación de la dirigencia nacional y sus representaciones locales sean una realidad, máximo un año es el plazo para que el relevo suceda y aunque pareciera mucho, en política es una temporada corta. 

En nuestro estado el partido guinda vive una situación compleja, la imposición de un delegado del CEN ha generado inconformidad desde el día uno y no por el personaje en particular, sino por la nula consulta a los órganos estatales de Morena; sin embargo, los diferentes grupos decidieron transitar en disimulada armonía, mientras el trabajo con las bases se realiza de manera discreta pero constante, algunos liderazgos se empiezan a perfilar para ser los próximos representantes en Querétaro, tiempo al tiempo que es el único que acomoda todo. 

Cierro esta participación con el anuncio del presupuesto otorgado a la UAQ para el año 2022, mismo que la administración estatal ha publicitado con bombo y platillo, aunque este se encuentra lejano al llamado peso a peso. Por un lado, el gobernador habla de un acto histórico para la universidad, declaración que considero arriesgada, tomando en cuenta que la inversión justa y suficiente en educación debe de ser algo obligatorio y no negociable, en pocas palabras, el gobierno del estado no le está haciendo un favor a nuestra alma máter, simple y sencillamente cumple a medias el compromiso que cualquier administración debe de mantener y respetar con la institución educativa más importante de Querétaro. 

Lo que es innegable es que Kuri aprendió de la experiencia de su antecesor y decidió iniciar con pie derecho su relación con la máxima casa de estudios de la entidad. Sólo queda ver la posición durante los próximos cinco presupuestos, en especial en año electoral.

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