Querétaro, en la cumbre

“México Cumbre de Negocios nació para encontrar lo mejor de nuestros pensamientos, de nuestros sueños y de nuestras ideas” —Miguel Alemán Velasco, fundador y presidente de la Cumbre

Aquí en Querétaro, por segundo año consecutivo, se celebrará el evento México Cumbre de Negocios, en su décima edición, del 11 al 13 de noviembre. Me parece muy justo reconocer el trabajo de los creadores y de los organizadores de este evento y dar la bienvenida a todos los distinguidos visitantes que han llegado de todo el mundo.

El tema será “Impulsos para un México Desarrollado”. El evento adquiere mayor relevancia por realizarse en las vísperas del inicio del periodo presidencial de Enrique Peña Nieto en nuestro país y del segundo periodo de Barack Obama en Estados Unidos. Se incluyen ponencias y mesas de diálogo relacionadas con las oportunidades de negocio en el entorno económico y político mundial, las posibilidades de las inversiones público-privadas en México, la nueva estrategia en la lucha contra el crimen, la política energética, la generación de empleos, la responsabilidad social corporativa, el turismo y la tecnología digital como factor para el empoderamiento de la gente, entre otros.

El propiciar encuentros e intercambios de experiencias entre los actores sociales y políticos favorece la integración social y la generación de proyectos en favor de todos. Es un honor para los queretanos que nuestra ciudad sea nuevamente sede de este evento.

Querétaro ha sido un lugar desde donde se han impulsado grandes obras. Desde su fundación en 1531 y, posteriormente, con la construcción del Primer Colegio de Propaganda Fide en América, en 1683, desde aquí se promovió la civilización y la integración de los pueblos que habitaban estas tierras. Desde aquí se impulsó la Independencia, la creación de la república y la elaboración de la Constitución de 1917 que hoy nos rige. Ojalá que nuestros visitantes puedan darse un tiempo para recorrer el Centro Histórico. El lunes por la noche tienen programada una cena de gala en el ex convento de Santa Rosa de Viterbo, joya del barroco mexicano que se terminó de construir en 1745, aunque su templo se dedicó en 1752 y es una belleza.

Hoy nuestra ciudad y nuestro estado, además de ofrecer el espacio para este encuentro, ofrece grandes oportunidades para inversión en industria, comercio, educación y servicios.

El impulso y la cooperación al desarrollo de cada ser humano, en todas sus dimensiones, es un deber de todos para con todos. Debe darse en un marco de solidaridad y de libertad, con respeto al orden natural del medio ambiente, de las personas y de la sociedad. Las circunstancias del mundo son cambiantes y por eso son necesarios los encuentros frecuentes entre líderes, empresarios y dirigentes políticos para revisar los proyectos que se encuentran en marcha en la sociedad y mejorarlos o generar otros.

Entre los retos actuales del desarrollo, desde mi punto de vista, están el de sumar esfuerzos a escala global para producir bienes y servicios y al mismo tiempo mantener las posibilidades de acceso a la riqueza de la tierra a todas las personas en un régimen de justicia y orden. Sé que es complejo lograr esto, pero se puede intentar, empezando por tener un interés auténtico por quienes nos rodean, un deseo de ayuda mutua para alcanzar un bien estar y un bien ser, pero también una capacidad de valerse por sí mismo.

Invito a todos los participantes en esta Cumbre de Negocios a poner su mejor esfuerzo, a dar lo mejor de sí, a establecer relaciones amistosas y provechosas para impulsar el desarrollo de los mexicanos y de todos los seres humanos.

Analista