¿Qué traerá el año que entra?

Jesús Rodríguez Hernández

En el año que está por concluir hablamos de diversos temas: tocamos el papel fundamental de las mujeres en el desarrollo, su función y contribución en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural. Garantizar sus derechos es empoderarlas para que asuman su liderazgo y participen efectivamente en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder.

También nos referimos a la promoción de una cultura de responsabilidad social dirigida a la protección civil basada en la prevención, previsión y autoprotección respecto de las contingencias y peligros que representan los riesgos; crear comunidades capaces de resistir y recuperarse de los efectos de los desastres de manera eficiente, logrando una mejor protección.

Es muy claro que la sociedad presta atención a lo que ocurre a su alrededor, espera respuestas y soluciones; la oportunidad de hacerlo en tiempo debe ser clara y contundente. La responsabilidad es de los gobernantes, debe generar respuestas concretas, fortalece capacidades para atender las causas y efectos de este problema. Ojalá lo hicieran otros sectores, incluyendo el público, en los tres órdenes de gobierno, y no permitir que se infrinja la ley, reducir riesgos de corrupción, transparentar los recursos públicos y el patrimonio de los que están en el ejercicio de la función pública y los que estuvieron; si se quiere avanzar y crecer, sin duda, se debe aplicar la ley a todos por igual.

La Primera Sala de la SCJN resolvió otorgar autorización, exclusivamente a los quejosos, para el consumo personal de marihuana, en atención al derecho fundamental al desarrollo de la libre personalidad, permite que las personas mayores de edad decidan qué tipo de actividades recreativas o lúdicas desean realizar, lo que no significa que tal derecho no pueda ser limitado con la finalidad de perseguir objetivos protegidos por la Constitución mexicana, como la salud y el orden público.

Si bien es cierto que es un tema de carácter legislativo, requiere que se involucren todas las autoridades del Estado mexicano, que las estatales y municipales adecuen sus normas jurídicas, planes, programas y presupuestos a la realización de acciones necesarias para regular, en el ámbito de sus competencias, lo necesario para implementar y hacer eficaz una política sustentada en el modelo de la salud pública.

En tres años de ejercicio del gobierno federal se dieron temas trascendentales; ahora, es necesario que se asuma el liderazgo, que los secretarios de la estructura administrativa federal cumplan con las responsabilidades del cargo que les fue conferido y rindan cuentas de sus funciones, y que los gobernadores construyan con capacidad de Estado.

Hablamos del cambio climático: es la última llamada para una vida sana de las siguientes generaciones. Las actuales generaciones debemos entender que debemos cambiar nuestra forma de vida, que tenemos que enseñarnos a vivir en equilibrio con la tierra. Debemos asumir nuestra responsabilidad ante los impactos de nuestro comportamiento, hay que cambiar los estilos de vida. Para tener una “buena vida” no es necesario un consumo individual, tener “más”, usar y tirar. No olvidemos la prospectiva generacional, qué queremos para nuestros hijos, para los hijos de nuestros hijos.

Como vemos, para el año que inicia tenemos varios temas pendientes, áreas de oportunidad en las que el gobierno y los ciudadanos debemos seguir aportando y trabajar desde nuestra trinchera.

Amables lectores, reciban mis parabienes, para cada día del año nuevo, un anhelo por el que luchar y comprometerse. Éxito en sus nuevos proyectos.

Ex presidente municipal de Querétaro y ex legislador federal y local.

@Chucho_RH

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