¿PRD en extinción?

Jesús Zambrano Grijalva

Un partido en crisis tiene la obligación de hacer autocrítica profunda y exigirse superar sus errores, resolver sus problemas y plantearse las nuevas tareas.

En los últimos días, distintos articulistas y politólogos han hablado del PRD como un partido en extinción o en camino a su sepultura debido a los peores resultados electorales obtenidos en sus 29 años de existencia.

El PRD es un partido relativamente joven, comparado con la edad del PRI y el PAN, pero ya visto como “partido tradicional” dentro del actual esquema de partidos. Se le ubicaba como el principal referente de la izquierda mexicana hasta antes del 1º de julio, pero ahora mucha gente piensa que la “izquierda moderna” está representada en Morena y en AMLO.

Por lo tanto, concluyen, el PRD ya no tiene futuro, a pesar de sus 3 millones de votantes y haberse situado como el cuarto partido político nacional con registro legal, con un moderado 5.4% de los sufragios.

¿Qué va a hacer el PRD ya sin los gobiernos de la CDMX, Morelos y Tabasco? Será su muerte, dicta la sentencia de muchos, ignorando que durante muchos años no contamos con gobiernos locales.

Algo similar se dijo del PRI en el año 2000 cuando por primera vez perdió la Presidencia de la República ante Fox.

El PAN no supo ser gobierno y en 2012 perdió la Presidencia y se fue al 3er lugar. Ahora se colocó en 2º como parte de una coalición.

Luego, entonces, las victorias no son eternas ni las derrotas son para siempre. Las mayorías pueden dejar de serlo, y las minorías pueden convertirse en mayorías. Esa es la lógica de la democracia.

Ahora bien, es evidente que el PRD entró en una situación de crisis. Un partido en crisis tiene la obligación de hacer autocrítica profunda y exigirse superar sus errores, resolver sus problemas y plantearse las nuevas tareas.

El PRD tiene que repensarse, redimensionarse y reinventarse si no quiere desaparecer. Y para lograrlo debe hacerlo junto con liderazgos de la sociedad que comparten con nosotros que ni Morena ni AMLO son de izquierda, mucho menos democráticos; que estamos ante el riesgo de una inminente restauración autoritaria, con el aval del voto popular mayoritario; que puede cancelar la débil transición democrática, con un presidencialismo sin contrapesos.

Las oportunidades para reiniciar el proceso de acumulación de fuerzas son y serán muchas ante la incapacidad del gobierno de AMLO de cumplir sus promesas y por los errores y ocurrencias que ya empezaron a asomar. Y allí debemos estar como nuevo proyecto de izquierda moderna y democrática.

No habrá extinción. Como no nacimos ayer, no nos vamos a morir mañana.

 

 

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