Por Paola y Santiago

Alicia Colchado Ariza

Hace 6 años el gran regalo de la vida se llamó Santiago; el día de su nacimiento los especialistas le informaron que el pequeño tenía dificultades en su audición. A partir de ese momento ella tuvo la certeza de que la melodía de su inmenso amor sería la compañía permanente para él.

Este 11 de noviembre la mañana era una como cualquier otra: el mismo amor, las mismas prisas matinales. Ambos saben que en la escuela lo esperan sus amigos y las sonrisas de sus queridas maestras, pero eso no impide que se vayan a extrañar; los dos saben que cuando termine la jornada todo será compensado con un fuerte y cariñoso abrazo.

Aunque la luz de ella lo llena todo, Santiago a veces se pregunta por qué él y algunos de sus amiguitos no tienen papá y otros sí.

Paola sabe que esa mañana es especial, ha concluido la incertidumbre: después de 6 meses de haber perdido su trabajo ese día iniciaría labores en un nuevo empleo. Gracias a eso Santiago y ella podrán tener lo necesario.

Los meses transcurridos no habían sido fáciles, las dificultades económicas por momentos se veían infranqueables. Esa mañana ella pensaba, “todo se solucionará, hoy empiezo a trabajar, todo mejorará”.

A la puerta del colegio se despidieron como siempre. Pero en lugar de dirigirse a su nuevo empleo acudió a la clínica de salud Emiliano Zapata en el municipio de Corregidora, esa misma que con bombo y platillo se inauguró diciendo que tendría atención de calidad las 24 horas y beneficiaría a 43 mil habitantes de la zona. Se sentía muy mal, la opresión en el pecho no la dejaba respirar y así lo dijo al llegar ahí, la respuesta que escuchó en esos críticos momentos fue: “regrese más tarde”. Frente a sus interlocutores simplemente se desvaneció, su corazón había dejado de latir, no hubo quién le brindara la atención médica que requería.

El Inegi (2014) informa de 11 mil 308 mujeres económicamente activas desocupadas en el estado y registra 108 mil 061 hogares comandados por mujeres, lo que nos indica que en el estado existen mujeres que se hacen cargo de sus hijos y que carecen de empleo, pero también que más de 9 mil mujeres trabajan subempleadas.

Paola, joven mujer, preparada, honesta, trabajadora y comprometida con la vida, no tuvo oportunidad de un empleo seguro con prestaciones sociales que le diera certeza en su presente y futuro para ella y su pequeño hijo, ni tampoco disfrutó de políticas públicas que permitieran visibilizarla y por lo tanto brindarle las oportunidades que ella se merecía.

Paola no tuvo empleo seguro y habiendo asistido a una clínica de salud nadie le prestó atención médica cuando la necesitó, y hoy Santiago, a su corta edad, se enfrenta a la vida sin el calor de su madre y el silencio que lo rodea ya no será acompañado por la música de su presencia.

El ruido del silencio que rodea a ese pequeño me parece ensordecedor, por momentos irresistible. La tristeza y el dolor embargan mi corazón, pero es mayor mi indignación.

¿Quién sancionará a quien no atendió la emergencia médica a tiempo?

¿Quién dictará políticas públicas que ahora lo protejan a él y le den certeza a su solitario futuro?

¿Quién sumará su esfuerzo, sus pasos y su voz, para cambiar la realidad que ahoga a tantas mujeres y menores de edad en nuestro estado y nuestra nación?

¡Ni perdón ni olvido!

¡Siguen faltando 43!

Presidenta de Desarrollo Comunitario para la Transformación Social. @AliciaColchadoA

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