Por la seguridad del paciente hospitalizado | Querétaro

Por la seguridad del paciente hospitalizado

Mónica Silva Olvera

Existen muertes que son evitables, hagamos lo posible para que así sea.

Entre 1853 y 1860, Florence Nightingale implementó cambios significativos en la atención del paciente hospitalizado y del paciente herido en la guerra de Crimea. 

Consiguió mejoras sanitarias espectaculares, enfrentándose a los prejuicios de los médicos militares y a la pobreza de medios con que el ejército solía tratar a los soldados; y también logró la reforma de la sanidad militar británica, la extensión progresiva de su modelo a la sanidad civil, la introducción de reformas sanitarias en la India y la creación de una escuela de enfermeras.

Todo esto comenzó logrando que el equipo de enfermería se lavara las manos la mayor cantidad de veces posible durante su turno, para desinfectarse después de tocar un paciente, separar pacientes graves de no graves y lavar utensilios y espacios para evitar contaminaciones.  Con ello, logró un descenso de casi un 20% en la mortalidad de los pacientes, en el transcurso de dos años.

Actualmente, además de las normas básicas de higiene que instauró Florence Nightingale, hay muchas otras acciones que realiza el personal de salud en los hospitales para proporcionar un cuidado adecuado. Sin embargo, aún hay muertes en pacientes hospitalizados que se pudieron evitar. 

El Dr. Alejandro Elguea, refiere que el hecho de tener pacientes ingresados en el hospital, no garantiza la seguridad del enfermo en fase aguda. Es decir, aun cuando se cuenten con todos los cuidados y equipos especializados para atender cualquier emergencia dentro del nosocomio, se siguen presentando muertes que debieron evitarse.

Y no me refiero a la negligencia médica, sino a las situaciones de deterioro del paciente que en muchas ocasiones no son detectadas a tiempo y que conllevan a una situación de alerta. La falta de reconocimiento o respuesta al deterioro clínico en el hospital se llama “falla para rescatar”, lo cual atenta contra la vida de los pacientes.

Por ello el Dr. Elguea, con su equipo de la Asociación para la formación de Equipos de Respuesta Rápida (AMFERR), se ha enfocado en capacitar al personal de la salud, en la atención y detección de dicho deterioro de la salud, para  atender a tiempo las complicaciones que esté presentando el paciente, y así evitar que se convierta en un código azul (sistema de alarma para la atención de paro cardiorrespiratorio).

El fin de semana pasado se desarrolló el simposio “Por la seguridad del paciente hospitalizado”, en el auditorio “Irma García de Borbolla” del Hospital San José, en el que se dieron a conocer las estrategias ya implementadas en varios hospitales del país, tales como el Hospital Ángeles del Pedregal, IMSS del Estado de México y el HITO de la ciudad de Querétaro, teniendo resultados satisfactorios en la prevención de complicaciones y/o fallecimientos por deterioro del paciente hospitalizado.

AMFERR se une al “Patient safety movement”, fundación internacional con una meta: cero muertes prevenibles para 2020.  La fecha está cerca, y por ello la asociación dedica todo su esfuerzo en la capacitación del personal hospitalario, en la actualización del profesional de la salud, y en que los administrativos de hospitales y la Secretaría de Salud sean conscientes del beneficio que hay en aplicar protocolos de prevención y atención del paciente hospitalizado.

Existen muertes que son evitables, hagamos lo posible para que así sea. 

Fuente: Elguea y cols. Efectividad del equipo de respuesta rápida en el Hospital Ángeles Pedregal, ACTA MÉDICA GRUPO ÁNGELES. Volumen 15, No. 3, julio-septiembre 2017 

*Nutrióloga clínica  (427) 101.85.50 ext. 1  
Clínica Torre Roja San Juan del Río, Qro.  
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