Populismo ramplón

Manuel Clouthier

AMLO y los morenistas electos deberán entender que gobernar con responsabilidad no siempre será popular.

El populismo no es una ideología, es una actitud frente a la responsabilidad. Porque el populista no quiere ser responsable en el ejercicio de gobierno, lo que quiere es ser popular.

AMLO y los morenistas electos deberán entender que gobernar con responsabilidad no siempre será popular. Andrés Manuel deberá decidir si quiere aportar a un verdadero cambio o solo simular. ¿Qué hará Morena en el Congreso de la Unión, populismo ramplón o austeridad, honestidad y transparencia republicana?

El presupuesto 2018 de la Cámara de Diputados es de casi 8 mil 500 millones de pesos; la Auditoria Superior de la Federación (ASF) acusa en sus informes de revisión de la cuenta pública que el Poder Legislativo excede con impunidad el presupuesto autorizado por ellos mismos; también señala la ASF que los grupos parlamentarios manejan con total opacidad y discrecionalidad los recursos públicos que se les asignan.

Por acuerdo del Comité de Administración los diputados de la 63ª Legislatura se auto asignaron bonos diversos (subvenciones) por montos que suman al menos los 450 mil pesos por legislador. Fui el único diputado que rechazó la totalidad, Morena los aceptó.

Así como los legisladores no tienen derecho de auto asignarse bonos, ni de manejar discrecionalmente y sin comprobar los recursos que se les otorgan como apoyos para el ejercicio de la tarea legislativa, los grupos parlamentarios tampoco tienen derecho a auto asignarse subvenciones extraordinarias ni de no comprobar sus gastos de manera detallada como obliga la rendición de cuentas.

¿Quieren cambiar la política? cambien el Congreso de la Unión; aprueben leyes que obliguen a los legisladores a comprobar los gastos de los apoyos económicos que reciben y a no regalarse bonos; que los grupos parlamentarios no puedan auto signarse subvenciones extraordinarias que hoy representan en promedio el 37% de la totalidad de los recursos que reciben. Leyes que obliguen a los grupos parlamentarios a comprobar sus gastos y rendir cuentas para dejen de ser la caja negra que hoy son. Que se obligue a comprobar a detalle los gastos de las comisiones parlamentarias y que se eliminen los privilegios que tienen los legisladores.

Leyes que sancionen los moches y definan claro el conflicto de intereses y las incompatibilidades de los legisladores. Una ley que prohiba a los legisladores recibir cualquier tipo de apoyo o prebenda por parte de empresas o de los gobiernos estatales.

¿Quieren los promotores de la cuarta transformación cambiar el país? cambien el Congreso de la Unión, y háganlo en serio, no con populismo ramplón diciendo que se van a bajar el sueldo a la mitad.

 

 

 

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