Política Nacional de Vivienda

Norberto Alvarado Alegría

La Política Nacional de Vivienda (PNV) anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto, se centrará en cuatro estrategias: 1) fortalecer la coordinación institucional; 2) utilizar el financiamiento a la vivienda para orientar el desarrollo urbano; 3) reducir el rezago habitacional, y; 4) fortalecer las acciones de mejoramiento a la vivienda, en el ámbito urbano y rural.

Esta política pública anunciada, ha tenido diversas reacciones en los distintos sectores involucrados en el tema de la vivienda y el desarrollo urbano. La reacción más sentida en el sector privado fue la caída del índice Habita de la Bolsa Mexicana de Valores, que reúne a las principales desarrolladoras del país, tuvo un retroceso de 3.69% un par de días después del anuncio gubernamental.

Sin embargo, a pesar de la reacción de los mercados y aunque el discurso del presidente contempló sólo los aspectos más generales de lo que será la PNV, resulta muy interesante analizarla conforme avance.

Recordemos que al inicio del sexenio, se reformó la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, para fusionar en la Secretaría de la Reforma Agraria, a la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio que estaba adscrita a la Sedesol, y crear Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que será la encargada de coordinar la política de vivienda y la Comisión Intersecretarial en la materia. Con ello, se busca alinear las acciones federales en materia de vivienda y desarrollo urbano que se encontraban dispersas en diferentes dependencias.

Ahora, la Sedatu tendrá a su cargo a la Conavi, la Corett y el Fonhapo, además del anuncio de coordinación con el Infonavit, que es la institución que más incide en la política de vivienda del país. En este contexto, será necesario que la Sedatu elabore un plan de coordinación con otras dependencias federales que tienen un papel importantísimo en el desarrollo urbano, principalmente en materia de medio ambiente (Semarnat y Profepa), agua (CNA) y energía eléctrica (CFE), que no fueron incorporadas en el anuncio referido, pero que tendrán que alinearse a la política pública de vivienda, que forzosamente pasa por el tema del desarrollo urbano, la planeación y la sustentabilidad.

De igual manera, la Sedatu tiene ante sí el enorme reto de generar una sinergia y una coordinación efectiva con los gobiernos estatales y municipales, que seguramente requerirá de un ajuste constitucional en los artículos 4, 27 y 115, ya que las visiones y las acciones de los 3 niveles de gobierno en materia de desarrollo urbano, medio ambiente y vivienda han tomado cursos muy distintos que inclusive han llegado a ser opuestos en algunos casos.

En este contexto debe revisarse la forma como han venido creciendo las ciudades. El presidente Peña dijo textualmente: “Las ciudades, todos lo sabemos, han crecido en forma desordenada, sin planeación integral. Y esto ha provocado la expansión descontrolada de las manchas urbanas, restándoles competitividad y sustentabilidad”.

Por ello, parece correcta la estrategia anunciada para fortalecer la redensificación, así como la construcción de viviendas verticales y desarrollos certificados, lo que significa que a partir del 2014 las reglas de operación de los programas de subsidio a la vivienda pondrán más énfasis en la ubicación, lo cual constituye la noticia que tendrá el mayor impacto en el corto plazo, ya que las reservas territoriales del sector privado se ubican en las zonas periféricas de la zona urbana, y con la PNV se buscará dar mayor énfasis a la consolidación de las zonas intraurbanas, como herramienta de planeación para ordenar las ciudades, abatir costos en los servicios públicos y mejorar su calidad, combatir la especulación y generar una mayor sustentabilidad, como paso previo al Derecho a la Ciudad.

Abogado y ex regidor

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