Peregrinar por la Paz

Gonzalo Guerrero Renaud

Como cada año, con la peregrinación de Querétaro al Tepeyac, por estos días, miles de queretanos emprendemos un camino a la visita oficial que realiza la Diócesis de Querétaro el tercer domingo de julio a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Unos caminan quince días desde la Sierra Gorda, otros caminan menos días, otros van en bicicleta, otros más van en autobús y otros más se unen, nos unimos, espiritualmente.

El obispo de Querétaro ha dicho que : “la peregrinación es muy semejante a nuestra vida, pero también será un camino de oración, de espiritualidad que alimente la fe no solo de los peregrinos sino que seamos un testimonio para la comunidad que no está con nosotros”.

A "no perder la paz por la presencia de la cizaña", convoca don Faustino en su homilía de este XV domingo del tiempo ordinario publicada en la página web de la Diócesis de Querétaro. “Para caminar en la vida llenos de alegría se nos presenta hoy la parábola del sembrador, que nos enseña a recibir con apertura y sensibilidad los valores del Reino.”

Menciona que esta es una parábola que motiva, que exhorta a mirar hacia el futuro sin desanimarse en la construcción del Reino de Dios, pero que, “sin embargo “el Malo” aparece, es el demonio, personificación del mal, es el verdadero enemigo del Reino y de Jesús. Cuando entra en nuestro corazón lo hace receloso, egocéntrico, cerrado, despiadado, apático para todo bien, con intereses torcido, y se acaba la pasión por el Reino. Todas estas son actitudes incompatibles con el Reino, el cual solo puede crecer en la apertura y disponibilidad total. Por ello el papa Francisco nos anima a no perder la paz por la presencia de la cizaña, es necesario avocarnos a la cosecha del trigo.”

“La parábola mantiene su invitación al ánimo para los misioneros que, anunciando el evangelio, se encuentran con diferentes respuestas. Además es una seria exhortación a los cristianos, para que la acogida del evangelio no sea ahogada por las dificultades que se van encontrando.”

Desde su llegada a esta Diócesis, después de haber sido obispo de Matamoros, Tamaulipas, el prelado ha reiterado que “Querétaro sea un baluarte de paz, de tal manera que desde aquí se expanda la paz a otras comunidades del país”.

En este año, la peregrinación, la 124 de hombres y la 55 de mujeres, se enmarca en la celebración de los 150 años la diócesis. Se enmarca también en el impulso a la evangelización y a las misiones que se está dando en la Iglesia y en el Año de la Pastoral Litúrgica, que tiene por objetivo fomentar una mayor integración y participación de los laicos en las actividades de culto.

También se enmarca en un ambiente en el que sigue habiendo violencia en el país, en el que la actividad económica se ha contraído y en el que los aspirantes a cargos de elección popular y los partidos políticos se preparan para a las elecciones del 2015 y las campañas requieren de propuestas y trabajo que busque la unidad de todos más que de cizaña y descalificaciones.

Por lo anterior, es muy oportuno el llamado que hace el obispo a los peregrinos y a todos los queretanos a no perder la paz por la cizaña y a vencer las dificultades que se van encontrando para construir una sociedad unida y solidaria.

Analista

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