Pendientes en transporte

Editorial El Universal

El gobierno de la ciudad de México se encuentra trabajando en las últimas revisiones para reglamentar la operación de los bicitaxis, que hasta ahora se encuentran fuera de toda normatividad, pese a que tienen varios años funcionando y es un servicio que la ciudadanía aprecia por su precio y conveniencia en distancias medias, además de que es amigable para la ecología.

Qué bien que se detenga el desorden en el que ha caído dicho servicio, ya que forma parte de una percepción ciudadana todavía más amplia de que el transporte en la capital de la república carece de orden y en muchos casos de probidad. Sin duda, al margen de todos sus aciertos, uno de los grandes pendientes de la actual administración de Marcelo Ebrard como jefe de gobierno del Distrito Federal, a su sucesor, es en materia de transporte.

La normalización del transporte público necesita hacerse de manera transparente y necesita abarcar muchas otras áreas, además de los bicitaxis. Sólo por mencionar algunos ejemplos, padecemos problemas importantes en el reordenamiento de los taxis llamados “piratas”, en la articulación de líneas de transporte público entre sí, así como una excesiva dificultad para efectuar trámites en la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi), en la que hacer un emplacamiento de auto o efectuar un cambio de propietario, por ejemplo, siguen siendo procesos tortuosos, y en algunas ocasiones expuestos a la corrupción de funcionarios menores y de ventanilla.

Crecen los testimonios de la facilidad con la que la delincuencia organizada puede legalizar autos robados, con sólo ir acudir a la “persona indicada” para realizar el trámite. Esto no puede continuar así.

El gobierno del Distrito Federal ha mostrado que cuando existe la voluntad, se pueden lograr muchos avances en materia de modernidad administrativa. Insistimos en lo positivo de que un tema como el de los bicitaxis vaya a regularse, pero si no existe la voluntad de implementar estrategias integrales de reordenamiento del transporte público en lo general, el pendiente que percibe la ciudadanía seguirá sin ser atendido. Esta área debe transparentarse y ordenarse de manera urgente.

Al desmedido crecimiento del parque vehicular que experimenta el DF no sólo debe paliarse con nuevas vialidades y segundos pisos, sino con un moderno sistema de trámites que ayuden, en lugar de complicar la vida, a los ciudadanos.

Comentarios