¿Para qué mentirle al pueblo?

Jerónimo Gurrola Grave

Ciertamente, la llegada de la Navidad y de un nuevo año nos lleva inevitablemente a la reflexión, a hacer un alto en el camino para realizar un balance de los logros y a desearle a nuestros seres queridos, familia y amigos, nuestros parabienes: salud, paz y muchos éxitos en el porvenir. En ese contexto, el presidente Enrique Peña Nieto, el pasado miércoles 24 publicó un mensaje navideño dirigido a las “miles de familias mexicanas que se reúnen esta noche para compartir momentos llenos de tradición y alegría”, donde aseguró que: “hoy más que nunca, es momento de mantener la unidad y de creer en México”.

A nombre de él y de su familia deseó que esta “Nochebuena sea un encuentro de armonía, que en todos los hogares reine el amor, la paz y la esperanza”, y aseguró que “nuestra nación, con el impulso y la confianza de millones de mexicanos, está lista para despegar”. Previamente, la oficina de la presidencia emitió un comunicado en el que destacó las tres vertientes que se han desarrollado durante el sexenio peñista: “reformas transformadoras, políticas públicas innovadoras y el desarrollo de infraestructura”. En este texto a nombre de Peña Nieto se aseguró que en “cada uno de estos frentes, se han logrado avances concretos”.

Entre los logros obtenidos en lo que va de su gobierno destacó el fortalecimiento a las instituciones como el Instituto Nacional Electoral, que acordó en las elecciones del 7 de junio que el 50% de las candidaturas a los congresos fuera para mujeres, la irrupción y el triunfo de candidatos independientes y el avance en temas legislativos en favor de las instituciones como la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, y finalmente la Reforma Constitucional Anticorrupción.

No se trata de ninguna manera ser amargoso ni descalificar las santas declaraciones del presidente Peña Nieto en estos días navideños, de paz, alegría, amor y hermandad entre los mexicanos, pero, ¿Dónde están las reformas transformadoras en favor del pueblo trabajador que apenas gana un salario de 73 pesos diarios?, ¿Dónde las políticas públicas innovadoras y el desarrollo de infraestructuras a favor de la población que carece de lo más indispensable? Ciertamente, en la elección del 7 de junio, basados en el principio de la equidad de género que exige el INE, el 50% de las candidaturas fue para mujeres pero en la mayoría de los casos, como sucede en Querétaro, quienes gobiernan en realidad no son las presidentas municipales sino los presidentes del DIF.

Cierto es también que se modificó la Ley de Transparencia y se promulgó la Reforma con la que se crea el Sistema Nacional Anticorrupción, donde se establece que los servidores públicos que incurran en actos de corrupción, serán sancionados y obligados a resarcir el daño patrimonial causado, pero en los hechos se sigue haciendo lo mismo. Quienes tienen el poder declaran lo que quieren y cuando quieren sin que haya el menor castigo para estos saqueadores y defraudadores, como ha sucedido con el ex gobernador Guillermo Padrés, en Sonora, con casi todos los expresidentes municipales de Querétaro y con las famosas declaraciones llamadas “3 de 3” de los políticos, que no son más que mecanismos publicitarios y demagógicos para darse baños de honestidad.

¿Para qué mentirle al pueblo? Lo único cierto es que los mexicanos a pesar de los discursos y buenos deseos del presidente Peña Nieto, seguimos viviendo en una sociedad tan inequitativa e injusta donde como siempre, como se dice coloquialmente, ¡el que tiene más saliva come más pinole! Y para no desentonar, ¡Feliz Navidad y un año 2016 con más, pero muchos más éxitos!

Dirigente estatal del Movimiento Antorcha Campesina

@Jggrave [email protected]

 

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