Para MAV, un futuro político muy diferente al que imaginó

Jaime Robledo

Aguilar intentó hacer muchas cosas, el problema es que su objetivo era lucirse, no beneficiar a la población y así no se obtienen resultados

Todo llega y ahora ya estamos en las campañas, de lo que será la contienda electoral más compleja de nuestra historia, pues estará envuelta en un ambiente demasiado polarizado, lleno de dudas de todos los actores, de una ley electoral muy complicada, acusaciones en todos los sentidos y cada vez más participación de las redes sociales, no necesariamente con información verdadera; es más creo que la mayoría de lo que circulará será fake news. Los nuevos tiempos, no cabe duda.
Tendremos que prepararnos para la lluvia de anuncios que veremos en nuestras calles, ya vemos a los candidatos federales del PAN, inclusive ya se encuentran carteleras de Ricardo Anaya. De los demás todavía no se ve nada, los candidatos de Morena ya anunciaron que no los utilizarán y será de bajos recursos.

Para el ex alcalde capitalino Marcos Aguilar su salida resultó más complicada de lo que seguramente él creía al iniciar su administración, donde llegó arrasando en la votación y termina con una caída muy fuerte en su aprobación y un gran descontento que trunca su proyecto político: ser senador para luego buscar la gubernatura, ahora está lejos de lograr su sueño. MAV demostró ser mejor legislador que administrador público. Envuelto en polémicas decisiones no del todo claras para la sociedad, las defendió sobre todo, aunque en muchas de ellas estaba equivocado, como lo demostró el tiempo, desde su pintura de los puentes, el caso del helicóptero, la concesión de la basura que no convence en sus resultados, los parquímetros que se cancelaron, las ciclovías que no funcionan y el exceso de regulación para operar un negocio. Todo eso causó el descontento de la población y su respuesta soberbia ante los reclamos de la sociedad, logró que terminara siendo un político repudiado. Intentó hacer muchas cosas, el problema es que su objetivo era lucirse, no beneficiar a la población y así no se obtienen buenos resultados.

Fue conflictivo hasta el final, y al mo mento de decidir que regidor quedaba de alcalde suplente, no pudo colocar a quien quería, y tuvo que aceptar la nominación de Enrique Correa, la votación fue 15 a 1, y ahora se podrá concentrar en las labores de la campaña de Ricardo Anaya que le asignen, al menos no será la coordinación de la campaña en nuestro estado, ya que esa responsabilidad fue asignada a Gerardo Cuanalo.

Pero al que se le complicó en serio fue al edil del Marqués, Mario Calzada, pues fue hasta el sábado que se logró desatorar su sucesión para que pudiera pedir permiso y buscar su reelección. Todo esto es una muestra de lo complicada que será la campaña, pues sus rivales se la saben todas.
Los equipos están tomando forma y están empezando a funcionar. Todos los que buscan un puesto de elección en nuestra entidad, ya sea diputados locales y presidentes municipales, están en una temporada indefinida, pues se supone que no pueden estar en campaña pero ya lo están, con todo su esfuerzo, así lo dice la ley; algo realmente poco funcional pero se supone que tienen que respetarlo, pero la autoridad sólo actúa en caso de denuncia y seguramente nadie lo denuncia porque todos tienen cola que les pisen.

Margarita Zavala, quien aún no es candidata autorizada, empezó con un evento, y ya quiere tener todos los beneficios de ser candidato, aunque todavía está pendiente la consecuencia por haber tenido firmas obtenidas de forma ilegal, que aunque fueron pocas, como 400 según un twitter de Felipe Calderón, fueron ilegales y aunque hubiera sido una, es algo incorrecto que merece una sanción. 

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