27 / julio / 2021 | 12:49 hrs.

Obrador presidente. Las razones

Juan José Arreola

Andrés Manuel concentró el voto útil para cambiar de régimen y sacar al PRI del gobierno.

Periodista. @juanjosearreola

¿Por qué ganó Andrés Manuel López Obrador la elección? Para responder con datos duros y no sólo con opiniones, recurro a la encuesta de la empresa de consultoría pública Delphos Nudge Unit, que aplicó en mil viviendas del país del 20 al 24 de junio.

La pregunta central fue: Si Morena ganara las próximas elecciones, ¿cuál de las siguientes razones cree usted que explicaría el triunfo?

Las respuestas nos dan luz (que no la verdad absoluta) sobre el sentimiento y el pensamiento de los ciudadanos. De los encuestados, 41% dijo que la razón del potencial (en ese momento) triunfo de López Obrador era el hartazgo hacia el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Otro grupo de entrevistados, que llegó a 16%, dijo que ganaría porque había rechazo hacia Enrique Peña Nieto.

Ambos argumentos acumulan 57% de las “explicaciones” del triunfo. Es decir, Andrés Manuel concentró el voto útil para cambiar de régimen y sacar al PRI del gobierno. Agrego que 18% de los participantes dijeron que ganaría el tabasqueño porque los otros partidos políticos no tenían buenos candidatos.

La utilidad del voto. Dada esta explicación cuantitativa, podemos evaluar otros aspectos del proceso.

Referir que el candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, se equivocó al convocar a la ciudadanía a emitir, a su favor, el voto útil a fin de evitar que López Obrador llegara a la presidencia de la República.

Se equivocó porque, mayoritariamente, la ciudadanía sabía de la utilidad de su voto para evitar que siguiera el PRI en el gobierno, pero, de manera colateral, no quería que su sustituto fuera el Partido Acción Nacional, sino brindar la oportunidad a una nueva opción política, que fueron Morena y sus aliados.

Por supuesto que también pesó la imagen que se construyó en torno a los otros aspirantes presidenciales. La encuesta referida midió esa percepción que la ciudadanía tenía de los candidatos. Anoto algunas respuestas.

—José Antonio Meade desvió recursos mientras estuvo a cargo de la Sedesol: 63% de los encuestados la consideró una afirmación verdadera.

—Ricardo Anaya cometió actos delictivos, como lavado de dinero y fraude: 61% dijo que era real.

Contrariamente, ninguna de las acusaciones contra López Obrador permeó en el pensamiento ciudadano. La que más alcanzó a impactar fue la aseveración de que López Obrador pactó con Enrique Peña Nieto para ganar la presidencia a cambio de no meterlo a la cárcel. Sólo 28% consideró esto cierto.

Por eso es que tampoco hizo mella en López Obrador y en Morena que varios de sus candidatos fueran acusados de haber cometido delitos, de ser tránsfugas de otros partidos políticos, de que fueran “famosos” de la farándula o del deporte o que otros fueran personas desconocidas en el distrito o estado en el que se postularon.

El voto útil se impuso por encima de acusaciones, reales o falsas.

Un tercer elemento de prueba para sostener nuestra hipótesis: a pesar de que Morena acudió a la elección aliado del Partido del Trabajo y del Partido Encuentro Social (PES), éstos no obtuvieron una votación significativa. Su presencia no pesó en la contienda; la gente votó mayoritariamente por Andrés Manuel López Obrador y por Morena.

Tan es así que el PES perderá su registro y, contradictoriamente, obtendrá una bancada de diputados y senadores mayor incluso que la del PRI. Dicho en otros términos, se convirtió en un partido “rémora” que quitó representatividad parlamentaria a Morena.

Saldo. El saldo inicial de esta elección es que se respetó la decisión de la ciudadanía, sin duda alguna, pero se abrió el riesgo del retorno al presidencialismo: el poder concentrado en una sola persona que tiene como respaldo incondicional la mayoría del Congreso de la Unión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios