Nuevo horizonte

Ana Patricia Fernández

Muchas veces hemos soñado con la magia. Esos "polvos mágicos" que transforman la pesadilla en sueño y lo obscuro en algo verdaderamente luminoso.
Hemos soñado con esa varita mágica que un simple parpadear y pedir un deseo con mucha fe basta para convertir los sueños en realidad.

Quizá leer eso nos pensar en cuentos de hadas y en la magia de la inocencia, sin embargo, muchas veces, en la vida real, es posible experimentar la más pura y brillante magia.

Para muchos podría resultar imposible que en tan solo un par de días los Gallos Blancos de Ignacio Ambriz cambiaran tanto. Sin embargo, subestimamos el gran secreto del Rey Midas.

Victor Manuel Vucetich ha llegado a Querétaro para cambiarle por completo la forma de juego y el entusiasmo a los jugadores. El pasado duelo ante Santos de Copa Mx presenciamos de una goleada histórica (5-0) que probablemente no tardaremos en volver a ver, pues el material humano está así como el gran secreto de juego del nuevo timonel.

GRACIAS, 'NACHO'

A pesar de que en el tema de resultados las cosas no se dieron como se esperaban a Ignacio Ambriz tenemos mucho que agradecerle.

Olvidar rápido es un defecto que muchos aficionados al balompié presentan. Razón por lo cual los últimos duelos en el estadio Corregidora se convirtieron en un escenario de cánticos y reclamos en contra del ahora ex técnico plumifero. Teniendo practicamente en el olvido aquellos buenos y malos momentos que se vivieron de la mano de Ambriz.

Hoy, tras cuatro días de que se anunciara el término de la relación laboral de Ambriz con la institución de Gallos Blancos, quisiera recalcar que el equipo que actualmente dirige Víctor Manuel Vucetich es producto de dos años de trabajo de Nacho, luego de que recibiera a la plantilla de Jaguares, en aquél 2013 cuando Querétaro perdió la categoría, y tuviera que formar un once titular con cinco suplentes teniendo casi 40 jugadores a su disposición.

Quizá la marca (negativa) del descenso nunca podrá ser olvidada por los aficionados, pero así como no lo olvidarán, pediría que no olvidaran tampoco cuando él se quedó en los momentos más críticos de la Institución, cuando los jugadores no cobraban, cuando incautaron las istalaciones del CEGAR, cuando de su bolsa dio para que los más jóvenes salieran de deudas o de situaciones personales.

Se sabe que en la vida como en el futbol no se vive del pasado ni de los recuerdos, pero bien son útiles para recordar de dónde venimos y hacia donde vamos. Para qué estamos y de qué somos capaces.

Hoy es turno de Vucetich de continuar con el proceso que Ambriz no pudo terminar, es su turno de demostrar para qué fue formado el equipo de Gallos y llegar a la meta que en su momento se planteó: cambiarle la historia al equipo, hacerlo ganador y protagonista de la Liga, pero también de los sueños de una afición que ha sido caracterizada por ser incondicional.

Comentarios