No existe un prototipo ideal para todos

Sofía Pérez Pavón Vela

Es interesante entender cómo nuestra postura tiene que ver con lo que hacemos todos los días; desde los gestos hasta las cargas físicas

Este fin de semana fui a la Ciudad de México a tomar un diplomado de “Cadenas Musculares”, que es una especialidad muy compleja y está dirigida sobre todo a fisioterapeutas, médicos y especialistas. El curso explica cómo funciona el cuerpo y cómo debemos adaptarnos para potencializar su base con respecto a los esquemas con los que la gente crece.

Me encanta porque cada día puedo engrandecer mis teorías a través de cosas que sigo aprendiendo y que me permiten tener una mejor visión de las cosas. Es interesante entender cómo nuestra postura tiene que ver con lo que hacemos todos los días; desde los gestos hasta las cargas físicas, pero también las emocionales y del comportamiento. 

Es de suma importancia saber que todos los días puedes prevenir una lumbalgia —inflamación del área de la espalda baja—, dolor de piernas, de cabeza, de cuello, e incluso curarlos para siempre, simplemente entendiendo que si tu base está en equilibrio, vas a estar muy bien y viceversa.

La mayoría piensa que el equilibrio sólo tiene que ver con las mecánicas o con el movimiento físico, o que una buena postura es el mismo prototipo para todos, pero eso no es cierto, ya que para algunos estar en una postura recta y muy derechitos es lo correcto, mientras que para otros, esa posición los dañaría.

Por otro lado debes de entender que si estás viviendo una pena muy grande, hay que dejar que tu cuerpo se cierre y te apapaches, o tal vez si estás abriendo un negocio, eso provocará que tu cuerpo se vaya un poco hacia adelante, en busca de respuestas y aventuras. 

Por eso te tengo noticias, todo es en conjunto, debes tomar en cuenta lo que estás viviendo a nivel emocional, y si te dijeron que la postura perfecta era llevar los hombros hacia atrás, pero al hacerlo te duele la espalda media, tal vez eso te va a matar de dolor. 

Si estás, por ejemplo, frente de la computadora todo el día o llevas la cabeza hacia adelante y abajo por usar el celular, la suma de las cargas físicas, más lo que vives emocionalmente, terminará afectando tanto que puede inmovilizarte; aprende a escuchar tu cuerpo un poco más.
Hay que estar conscientes de que todos somos diferentes, que no existe un arquetipo perfecto y que siempre dependerá de lo que estás viviendo, tanto en el plano emocional como en el comportamiento, además de cómo están colocados tus huesos y la relación entre ellos.

Tu cuerpo se va a ir adaptando a esto para poder liberar, en este momento tal vez te preguntarás, ¿cómo voy a saber si mi postura realmente es la correcta? Y te contesto que puedo darte parámetros que te van a ayudar a hacer movimientos más funcionales y menos forzados.

Lo primero que te pediría es que analices cómo estás emocionalmente, si quieres un apapacho o lo necesitas por lo que estás viviendo actualmente, te puedo ayudar con uno de los personajes que manejamos en Y’u, recuerda que puedes descargar la app desde tu celular para encontrarlo a través de los videos.

En esta ocasión te hablaré del armadillo, que se envuelve a sí mismo e inhala para sentir amor y luego se cierra, como ejemplo puedes hacer una posición fetal lateral y repetirlo todas las noches, y cada que tu cuerpo lo necesite, abrazarlo literalmente. 

Pero si en este momento estás a punto de abrir un negocio, tengo a Martí el pescador, que todos los días sale a pescar de manera disciplinada. Para imitarlo, estírate al levantarte y vas a sentir muy rico, verás que además te costará menos trabajo salir a buscar una manera más relajada y abierta de resolver lo que un negocio nuevo implica.

No significa que no puedas hacer los dos, pero lo importante es preguntarte realmente qué necesitas, para entonces implicar posturas que te ayuden a liberar y a sentirte más cómodo. 

Y si lo que buscas son cimientos, siempre te va a ayudar la mecánica; al sentarte no uses tus brazos, sino sólo tus caderas, de ahí muévete hacia muchos sentidos, entre adelante, atrás, un lado o el otro, hasta encontrar el centro. Busca sentirte cómodo siempre y cuando tengas un buen arraigo. ¡Lindo día, desde Y’u!

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