Necesario activar la Alerta por Violencia de Género

Alicia Colchado Ariza

Todos en el pueblo saben que el 3 de febrero es su santo. Todas y todos los habitantes de Concá —hermoso lugar en la zona serrana de Querétaro— pueden acudir a ella en momentos difíciles. No es casualidad que lleve por nombre Ofelia, que significa “aquella que está dispuesta a ayudar”; es la maestra del lugar.

Un día llegó a su casa una joven con un bebé en brazos de pocos días de nacido. Se presentó diciendo: “me llamo María del Carmen y aunque tengo por apellidos Camacho Chavero, mis padres nunca me han querido y ahora menos con un bebé, maestra ayúdeme por favor”. La seguridad de la joven era evidente y el amor en su mirada no dejaba espacio para cualquier resentimiento. A sus 23 años el ser que sostenía en sus brazos se había convertido en su razón de ser.

La generosa maestra no dudó en facilitar un espacio apropiado para los dos; así transcurrieron varios meses. El lugar era invadido por los cantos de María, era alegre y trabajadora, enfrentaba las dificultades económicas con la convicción de que con su bebé todo valía la pena.

La maestra Ofelia tuvo que ausentarse algunos días del lugar, dejando a Carmen y su bebé solos en su casa. Al regresar vio un escenario dantesco: el cuerpo inerte de María yacía en el piso en medio de un charco de sangre; había sido degollada. Su asesino no se detuvo ante la presencia del bebé que en ese momento ya contaba con 10 meses de edad. Durante 2 días desde que la asesinaron, el pequeño ser gateaba buscando a su madre, acurrucándose junto a ella y sufriendo las altas temperaturas del día y las heladas noches sin comer ni tomar agua. El bebé desfallecía y fueron los brazos de esa querida maestra los que ahora le darían el calor y atención necesarios. El asesino tuvo la sangre fría de lavar el cuchillo con el cual la había degollado y dejarlo a los pies de su víctima.

Desde hace 8 meses Ofelia, fuerte y ejemplar mujer, no ha cejado en su exigencia de justica para María del Carmen y su pequeño hijo. Hasta el momento no hay responsables, ninguna institución ha dado respuesta a su justa demanda.

Este es uno de los 22 casos de feminicidios por los que varias organizaciones sociales nos pronunciamos por la urgencia de la Activación de la Alerta por Violencia de Género.

Gracias a la iniciativa y trabajo de la compañera Carmen Consolación González Loyola, a la entrega y dedicación de los integrantes de T’ekei, grupo multidisciplinario, así como al compromiso de hombres y mujeres organizadas en Coincidir Mujeres A.C., en Salud y Género A.C., en CRESER, A.C., en Desarrollo Comunitario A.C., en la Red de Mujeres Feministas, y muchas más que se han sumado en este importante trabajo, logramos ser escuchadas, la solicitud fue aceptada y por lo tanto entró en la ruta del análisis para su concreción. Esta solicitud es analizada por un grupo de trabajo y al cabo de 30 días emite un informe. El 11 de diciembre se cumple ese término, por lo que se le notifica al gobierno del estado el resultado de la investigación y el gobernador tiene 15 días para aceptar o no lo que ahí se indique. Si no lo acepta o no responde, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia hacia las Mujeres emite la alerta en 5 días, lo que significa aplicar medidas suficientes y eficientes para ir en rumbo por la eliminación de estos terribles actos.

Estamos convencidas de que un mundo sin violencia hacia las mujeres no sólo es posible sino urgente, seguiremos caminando hasta lograrlo.

¡Siguen faltando 43!

Presidenta de Desarrollo Comunitario para la Transformación Social. @AliciaColchadoA

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