Migración y desarrollo

Las últimas semanas la prensa internacional se ha volcado a mostrar como signo de nuestro tiempo, la dramática, caótica y conmovedora invasión migratoria de sirios al este europeo. Habría que dilucidar que la globalización ha dado como uno de sus productos el incremento exponencial de la movilidad humana. Pero la incoherente migración más allá de denunciar el fracaso de las políticas neoliberales, la posicionaron como uno de los factores en el logro de los tres pilares del desarrollo “sostenible”. A saber, el desarrollo económico, social y medioambiental de la Agenda Mundial para el Desarrollo, que posiciona a la migración como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establecidos por la ONU y convenido hace 15 años.

A escala mundial, la migración no se ha integrado plenamente en el marco mundial del desarrollo, ya que cuando se pide a los países que informen sobre los progresos alcanzados en la consecución de objetivos de desarrollo (señalados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio), la migración apenas se menciona. Ello se debe, en parte, a que los actuales datos sobre migración dicen muy poco sobre el bienestar y el grado en el que han mejorado los resultados de desarrollo humano de los migrantes.

El modo en el que se integre la migración en la Agenda dependerá, en parte, de que el interés siga centrado en la erradicación de la pobreza en los países más necesitados del mundo, en vez de en una visión amplia del desarrollo incluyente y sostenible para todos los países. Veamos de cerca. Miles de migrantes que buscan llegar a Europa Occidental quedaron varados y el flujo de personas a recibir está estancando significativamente para quienes huyen de las guerras y la pobreza en Oriente Medio, Asia y África. Pero sabemos muy bien que no hay que mirar tan lejos para ver y reconocer al fenómeno migratorio, ya que actualmente México enfrenta grandes desafíos en materia de política migratoria.

La falta de desarrollo económico, social y político de países de origen de migrantes, han impulsado la migración de países centroamericanos (incluyendo a México) hacia Estados Unidos y Canadá. Esto ha dado lugar a un incremento de la migración de tránsito de origen centroamericano que recorre el territorio nacional, de la frontera sur hacia la frontera norte. A su vez, una eventual reforma migratoria en Estados Unidos que conduzca a la posible elevación de controles fronterizos podría agudizar la ya de por sí crítica situación de las personas migrantes. La migración en México tiene impacto en la esfera social, política y económica, que es evidente sobre todo a nivel estatal, principalmente en los estados fronterizos. De allí la importancia de transitar hacia una gestión migratoria regional, en vez de unilateral o bilateral. Ya que la intensa ola migratoria ha generado una crisis humanitaria que no ha desaparecido y que se ha trasladado al sur de México.

Un estudio publicado el pasado jueves por Washington Office on Latin America (WOLA), señala que de octubre de 2014 a abril de 2015 en México fueron arrestados más migrantes centroamericanos que en Estados Unidos, lo que pone en evidencia que la frontera mexicana se está convirtiendo en una barrera de contención para la oleada migratoria. ¿Cómo fue esto posible? Según el Instituto Nacional de Migración (INM) y el departamento de Protección de Fronteras (CBP) estadounidense, Estados Unidos detuvo a 70 mil 440 personas, mientras que en México 92 mil 889 inmigrantes fueron deportados. Estos números son extraños, ya que muestran que la oleada migratoria realmente no ha terminado y un número enorme de centroamericanos aún busca emigrar, pero ahora son detenidos en México y no en Estados Unidos. Esto significa que es hoy tan urgente atender el cuadro de violencia y pobreza que empuja a los centroamericanos a emigrar. Estados Unidos ha desplazado el problema a México, quien ha adoptado el rol de deportador. El gobierno de Peña Nieto puede ser corrupto, necio, incapaz, etc., según las circunstancias. Pero ahora muestra ante su patrón del norte su faceta más servil.

Consejero electoral del INE. [email protected]

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