México unido

Jesús Rodríguez Hernández

Las contiendas político-electorales no deben ser pretexto para impulsar la ausencia del Estado frente a los problemas de los gobernados aquí en nuestro país o en el extranjero.

“Somos una gran nación soberana, con valores y principios.”Enrique Peña Nieto

El presidente Enrique Peña Nieto dirigió un mensaje a la nación respecto de las manifestaciones de Donald Trump sobre el trato entre México y Estados Unidos y del reiterado recrudecimiento de la retórica antimexicana que tanto parece entusiasmar a sus simpatizantes. Se refirió a los principios fundamentales que habrían de guiar la relación con la administración del presidente de los Estados Unidos: “salvaguardar, ante todo, el interés nacional, nuestra soberanía y la dignidad de los mexicanos; mantener una visión constructiva y abierta que nos permitiera superar diferencias, enfrentar retos comunes y alcanzar acuerdos”.

En el desarrollo de su discurso, el presidente Peña citó por su nombre a cada uno de los candidatos presidenciales y la postura que cada uno de ellos expresó en contra del clima de enfrentamiento binacional adoptado por la Casa Blanca. No es un gesto menor.

Pudo retomar genéricamente sus dichos, incluirlos en una sola frase y con ello dar cuenta de la coincidencia que existe en el tema, al margen de las naturales diferencias. Es bueno que todos los candidatos hayan coincidido en la defensa de la dignidad nacional con motivo de la agresión e insultos del exterior; sin embargo, es impostergable que esa unidad nacional que se origina con motivo de aquella agresión se aplique aquí, en nuestro país.

Esa molestia que nos causan las acciones del presidente Trump, pero, sobre todo, por los problemas cotidianos que enfrentamos: inseguridad, crisis económica, entre muchos otros, hay que encausarlos de manera positiva. Las contiendas político-electorales no deben ser pretexto para impulsar la ausencia del Estado frente a los problemas de los gobernados aquí en nuestro país o en el extranjero.

Tenemos el ejemplo en otros lugares del mundo como el Reino Unido, de nueva cuenta, en estos días la prensa británica informaba de más irregularidades en el “referéndum” por aquellos que estaban a favor del comúnmente llamado Brexit, muchas de sus acciones fueron llevadas a cabo por organizaciones cuyo objeto único era el manejo acciones para manipular datos e influir el voto, con consecuencias gravísimas, como se ha visto a más de un año y medio del referéndum que decidió su salida de la Unión Europea.

Una cantidad considerable de ciudadanos británicos continúa buscando revertir la decisión y mantienen la idea de un segundo referéndum. Noticias falsas, financiamientos en redes fantasmas, actuaciones sobre perfiles específicos de usuario, alquimias electorales harto sofisticadas, etcétera, han hecho que la sospecha y la duda fundada se apoderen del voto popular y éste deje de cumplir con su naturaleza: expresión soberana de la voluntad de los ciudadanos de una nación.

La decisión de votar, por lo general, se toma en razón de la información que le llega al electorado, pues pocos analizan las campañas y las propuestas. Los electores necesitan contrastar esta información con hechos reales, es decir, el desempeño de los candidatos y su actuación en el pasado

Por ello, es preciso que en la decisión que tomaremos el primero de julio, sea a través de un voto razonado, sin manipulaciones, un voto que no se desacredite, un voto limpio que refleje la inteligencia de nuestro pueblo para elegir a quien real y verazmente se comprometa y cumpla a regresar la paz y el bienestar social a esta gran nación.

Elijamos a la persona con la experiencia y capacidad necesaria para lograrlo. Con el talento, la pasión, el valor y la honestidad para gobernar al país. Requerimos un presidente preparado, capaz de llevarnos a un destino más próspero de desarrollo a todos los mexicanos.

México requiere de diplomacia e inteligencia para seguir negociando con sus vecinos del norte y con el resto del mundo, acuerdos que beneficien a los mexicanos y coloquen al país en una posición estratégica a nivel internacional, a fin de convertirlo en la gran potencia mundial que por destino le corresponde y merece.

Sigamos unidos en torno a México.

Ex presidente municipal de Querétaro y ex legislador federal y [email protected]_RH

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