Del Pacto por México se han derivado una serie de propuestas que buscan el bien común de los mexicanos, por lo que se inscriben en él un cúmulo de acuerdos avalados por el PAN, PRI y PRD, así como por la Presidencia de la República. El Pacto por México trae consigo beneficios para los mexicanos, aunque el estar signado por dichos actores no significa que los acuerdos sean aprobados de manera directa y sin ser analizados.

Tal es el caso del federalismo electoral, del cual hablé la semana pasada; pero también observamos otras propuestas que deben estudiarse a detalle, pues son decisiones trascendentales para la vida de nuestro país.

Me quiero referir al mando único, un tema que se ha venido analizando y ha sido puesto en discusión desde hace algunos años.

Ahora, en el Pacto por México vemos que se establecen en el punto tres los acuerdos para la seguridad y la justicia, mismos que tienen como objetivo crear una política que recupere la paz y la libertad, por ende la violencia se vería disminuida y los tres delitos que más dañan a la población serían atacados: secuestros, asesinatos y extorsiones.

Dentro de estos acuerdos nos encontramos con el punto que busca reformar a los cuerpos de policías. Se establece que “se aplicará un esquema de policías estatales coordinadas, en el que las policías municipales se conviertan en policías de proximidad para cuidar los barrios, unidades habitacionales, mercados, zonas turísticas y otros espacios públicos; y las policías estatales asuman todas las labores de seguridad pública bajo un sistema de homologación de funciones y capacidades. Se impulsará un esquema en coordinación con las autoridades municipales”.

Hemos comenzado a escuchar voces que se levantan en contra y otras en favor, como la de los gobernadores de la región Centro-Occidente, quienes respaldaron dicho acuerdo, es decir, la propuesta de que se conforme el Mando Único Policial.

Como lo he comentado, esta es una propuesta que se ha venido desarrollando desde el sexenio pasado, y por lo complejo de su análisis no se ha podido concretar. Por eso, me parece importante que se continúe revisando lo que ahora se propone en el Pacto por México, ya que el mando único no es la solución para abatir los fenómenos delictivos que vivimos en nuestro país. Y es que los problemas que existen en Querétaro no son los mismos que se viven en el norte del país, por ejemplo.

Por otro lado, no desacredito ni descalifico el actuar de las policías federal y/o estatales, pero nos hemos dado cuenta —en el caso de la capital queretana— de que los elementos municipales han tenido una excelente reacción al atender diversos asuntos que son de su competencia. Más que desaparecer a las policías municipales y estatales, lo que se debe hacer es fortalecer su coordinación para que cada una de ellas se avoque a trabajar en las funciones que le fueron encomendadas y que en una determinada situación pueda actuar de manera conjunta con otros cuerpos. No imagino un elemento del mando único atendiendo problemas vecinales en alguna determinada comunidad o colonia. En todo caso, propongo que se analice la posibilidad de crear una policía regional acorde a las necesidades de algunos municipios o estados, pues como he dicho no es la misma situación la que hay en Querétaro que en otras entidades del país.

Diputado local por el PAN

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