Machismo vs Feminismo

Patricia Olavarrieta Del Rivero

La historia nos dice cómo se impuso el hombre sobre la mujer, el dominante, el poderoso y el que tomaba las decisiones era él. La mujer siempre supeditada a la función social que se le permitía realizar; lo doméstico, la procreación y cuidado de los hijos, siempre subordinada al padre o esposo.
Me pueden quedar dudas de porqué desde siempre fue así. Quizá la fuerza en aquel entonces era sinónimo de poderío. Desde la época de las cavernas, veíamos que el hombre era quién imponía las reglas. 
La mujer abnegada, sumisa y entrega al hogar era el modelo a seguir hasta que se va despertando poco a poco la conciencia femenina y descubrimos de qué somos capaces.
El feminismo empieza durante la Revolución Francesa en el S.XVIII, donde se buscaba la igualdad jurídica, las libertades y los derechos de las mujeres, ya que las revoluciones liberales sólo contemplaban al hombre.
Entonces, podemos entender que el feminismo “nace” con justificación de causa al buscar equidad en derechos y libertades humanas. 
Quizá en toda esta lucha, tanto mujeres como hombres hemos malentendido que no se busca perder los valores que identifican a un hombre frente a una mujer o viceversa pero sí tener la capacidad de elección frente al estilo de vida que se desea tener. 
El machismo en cambio, no “nace”, se hace y no encuentro una justificación válida del porqué deba continuar así. Lo peor del caso, es que la autora intelectual de los hombres machos, es la propia mujer ya que en sus manos está la educación de los hijos y no todas han despertado su conciencia.
Lo único que se alega aquí, es el respeto, la lealtad y la igualdad de derechos sin confundir los roles que por naturaleza cada género cuenta. No con esto, mal interpretar la falta de caballerosidad, ni la falta de atención al hombre con ésa característica con la que contamos las mujeres. 
Ahora, después de todo este análisis, preguntarte ¿qué papel juega el amor cuando una mujer independiente, por no decirle feminista, se enamora de un hombre conservador, por no llamarle macho? Sería una fórmula interesante, dicen que el amor no distingue raza, ni religión, yo le añadiría que no respeta ideología. Al final me parecería divertido escuchar la defensoría de partes en una discusión cotidiana entre ellos. Me parece que si existe la apertura, podrían tener al menos el derecho de respeto de ideas y formas de pensar ; verlo como un reto y una lucha con el único objeto de lograr un equilibrio y mantenerse juntos porque me parece que al final, al hombre le parece por demás atractiva una mujer que tiene voz e inteligencia y por el otro lado considero que a la mujer no le desagrada ese sentido protector y viril del hombre.
En fin, el amor, confunde y provoca cambios cuando se ama a la persona, lo que si no creo, es que logre cambiar la esencia de las personas. Podemos evolucionar, cambiar de opinión pero no dejaremos de “ser” quienes somos. 
Por amor, yo, arriesgaría......

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