Los niños y niñas en el gobierno, sonrisas que transforman.

Aquellos que servimos a nuestro estado y a nuestro país a través de alguna responsabilidad pública, entendemos que un solo día no basta para hacer la diferencia en la vida de un niño.
08/05/2018
08:31
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Al igual que millones de mexicanos, tuve la fortuna vivir una infancia sin contratiempos, con carencias, pero con mucho amor y atención por parte de mis padres. Traigo este recuerdo a la colaboración semanal que amablemente siguen algunas personas, porque justamente por estas fechas, cada año, se vive en el gobierno de este bello estado, un programa muy significativo que sirve de breve homenaje a los niños de nuestro estado, los niños y niñas en el gobierno.

En este programa, cuya implementación rebasa ya algunas administraciones, todos los pequeños que están a punto de concluir su primaria en nuestro estado, participan en un concurso, expresando ideas, debatiendo y exponiendo sobre temas asociados a sus derechos, el cambio climático, entre otros, que les permite ser seleccionados -por ellos mismos-, para ganarse la oportunidad de ser por un día, niño o niña Gobernador, Secretarios o algún otro funcionario de gobierno.

La experiencia para los niños seleccionados es igualmente abrumadora y motivante, ya que una vez elegidos para los cargos que habrán de representar, estos son recibidos por el funcionario adulto y viven literalmente un día en la agenda del servidor público, asisten a reuniones, supervisan trabajo, atienden eventos públicos y “toman algunas decisiones” para entender el vaivén de la vida pública de un funcionario de gobierno.

Para los que tenemos la fortuna de recibir a los chipotines por un día, la experiencia es vivificante; los niños y niñas se explayan en comentarios, en preguntas -la mayoría de ellos-, no se limitan a ser solo espectadores, participan con ideas, y, sobre todo -creo yo lo más increíble de la experiencia-, se puede observar, por el brillo en sus ojos, que ese día de convivencia con las autoridades estatales y funcionarios, les cambiará la vida. 

Los que hemos vivido este programa ya por varios años, no dejamos de disfrutarlo y buscamos de muchas maneras extender el impacto del día, de ese encuentro con estos niños y niñas, hacia el resto de sus compañeros, hacia sus comunidades y familias. Lo importante es no solo festejar a los niños, sino también esforzarnos por cambiar su realidad. 

Aquellos que servimos a nuestro estado y a nuestro país a través de alguna responsabilidad pública, entendemos que un solo día no basta para hacer la diferencia en la vida de un niño, el trabajo consistente en favor de la construcción de una mejor realidad en términos de educación, seguridad social, equidad y respeto a sus derechos es la clave y además tarea de todos, no exclusivamente del gobierno; sin embargo en ese día, la convivencia del momento con los niños y niñas en este programa estatal, sin duda que nos recuerda que la niñez es una etapa de la vida de los seres humanos que debe vivirse en plenitud, con una sonrisa como principal atuendo, con la certeza de que el país en que los niños viven y les tocará seguir construyendo, se ha ocupado en seguir modelando las bases para que esos adultos, que hoy son apenas unos peques, consoliden en una nación que todos, cuando niños, soñamos tener. Gracias a los niños y niñas en el gobierno y en nuestras vidas.


Rector de ka UNAQ
@Jorge_GVR

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