Los idus de marzo (Parte II)

Filiberto López Díaz

En su obra Julio César, el escritor inglés William Shakespeare popularizaba la frase “¡Cuídate de los idus de marzo!” al referirse a una historia relacionada con la muerte del famoso militar y político romano y el vaticinio que supuestamente le hizo un vidente. La historia se remonta a un escrito de Plutarco quien señala que el mismo Julio César había sido advertido del peligro por un vidente, el cual se le había acercado y le había dicho “¡cuídate de los idus de marzo!”... Por lo que el día 15 de marzo cuando Julio César iba al Senado llamó al vidente y riéndose le dijo “¿ves?, ya son los idus de marzo y no ha pasado nada”, a lo que el vidente le respondió de forma compasiva “sí, pero aún no han acabado”. Ese mismo día fue asesinado en el Senado por varios senadores entre ellos su amado Bruto, hijo de  Servilia Cepionis amante de César y algunos autores afirman que era hijo del propio César.

En la entrega anterior te comentábamos nuestro propósito de escribir sobre algunos sucesos relevantes que se han dado en marzo, recordándote lo que narramos sobre el particular: “las elecciones en Italia, los movimientos sindicales en Francia y Argentina; el conflicto separatista o de unidad entre Barcelona y el resto de España; el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, el de Oscar Romero en El Salvador; los homicidios cometidos por estudiantes en  EU en un par de sus preparatorias; descubrir 16 cuerpos de humanos, muertos por supuestas armas de grueso calibre; la desaparición de estudiantes en Guadalajara Jalisco; las grandes dudas y pocas expectativas de reforma a la Ley Federal del Trabajo, del Seguro Social y otras más”. 

Obviamente como habrás de notado, los temas aquí tratados, no llevan un orden cronológico y comienzo con el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta un 23 de marzo. Luigi Barzini en su libro: “Desde César a la mafia; Apuntes sobre la vida italiana” (Edit. Grijalbo) expresa: “No cabe duda de que el hombre más poderoso y temido de Roma había sido completamente informado de los planes de los conspiradores. Sabemos que el secreto no se guardó y que había muchas personas que  conocían que algo se estaba fraguando. ¿Por qué se expuso tan temerariamente? ¿Acudió porque deseaba morir aquel día? ¿Le debía la República, a la que tantas victorias había dado, este último favor, el de su propia muerte, la muerte del tirano que había aplastado las antiguas libertades? ¿Había tratado de despojar a los conspiradores de su gloria? Y si, en su fuero interno había decidido morir, ¿cómo había llegado a esta decisión?... Decepcionado y amargado, ¿estaría César también demasiado cansado para esquivar su propia muerte si ésta le parecía inevitable… e incluso necesaria?”

Con el asesinato de Colosio Murrieta, tenemos los mismos cuestionamientos. Un ser obscuro, tenebroso Joseph Marie Córdoba Montoya muy cercano a Carlos Salinas de Gortari, nos dicen que en tres ocasiones le pidió a Colosio, renunciar a la candidatura presidencial por el PRI e incluso, según nos comentan fuentes muy cercanas a Colosio, el  mismo 23 de marzo por la mañana, antes de acudir al mitin en Lomas Taurinas, al que por cierto no asistió Zedillo quien era su Coordinador de Campaña, al negarse Colosio vía telefónica por tercera ocasión a renunciar a la candidatura presidencial, recibió como amenaza de Joseph Marie Córdoba Montoya, según nos cuentan: “Pues te atienes a las consecuencias”, horas más tarde… lo asesinaron. 

Por lo anterior, repetimos los cuestionamientos que se hace en su libro Luigi Barzini: “Sabemos que el secreto no se guardó y que había muchas personas que  conocían que algo se estaba fraguando. ¿Por qué se expuso tan temerariamente? ¿Acudió porque deseaba morir aquel día…¿Por qué se expuso tan temerariamente? ¿Acudió porque deseaba morir aquel día?... Y si, en su fuero interno había decidido morir, ¿cómo había llegado a esta decisión?... Decepcionado y amargado, ¿estaría Colosio también demasiado cansado para esquivar su propia muerte si ésta le parecía inevitable… e incluso necesaria?”. Hoy en día, conocemos que Colosio quería iniciar su campaña en Chiapas, por el estallamiento de la guerrilla del Ejército Zapatista el 1° de enero de 1994 fecha de entrada en vigor del TLC; Salinas se lo impidió; Colosio quería como coordinador de campaña a uno de los hermanos Rojas; Salinas se lo impidió y le impuso a Zedillo. 

Efectivamente el discurso de Colosio el 6 de marzo de 1994 en el Monumento a la Revolución, fue un claro deslinde de Salinas, a efecto de impulsar su propio proyecto de nación empero, no fue el que le costó la vida, pues el propio Salinas afirmó en su momento, que a Colosio lo había matado la “nomenklatura del PRI” y de nueva cuenta, personas muy cercanas al propio Luis Donaldo, nos comentan que han afirmado que lo mataron “los ansiosos de poder”. 

El “berrinche” de Manuel Camacho Solís, al no verse favorecido por “el dedo” de Salinas para señalarlo como candidato presidencial y su renuncia al gabinete de Salinas (era secretario de Relaciones Exteriores, como premio de consolación) para irse a Los Altos de Chiapas para “negociar la paz con el Ejército Zapatista”, fueron creando un ambiente de confusión, de incertidumbre e inestabilidad política, social y psicológica de Colosio.

El evento de Lomas Taurinas fue torpemente planeado; a Colosio literalmente fuera de todo protocolo de seguridad, lo llevaron a un embudo donde él y algunos de sus colaboradores entraron por la boca del mismo y una vez que el evento terminó, por el mismo lugar en que entró, tuvo necesariamente que volver sobre sus pasos, con el agravante de que una multitud le impedía una salida pronta y segura. Además, no existía ninguna salida de emergencia como marca el protocolo y el “diamante o cinturón de seguridad” que supuestamente se encargaba de la misma, fue roto sin el mayor problema ni esfuerzo por la multitud y con alzar sólo el brazo izquierdo un individuo, hace detenerse al encargado de la “seguridad” de Colosio, el General Domiro García Diplomado del Estado Mayor Presidencial, mismo que en teoría, garantizaba la vida del candidato; además, la escena del crimen se modificó casi totalmente a las 24 hrs de sucedido éste. ¡Para Ripley!

Sucesos de marzo; de “Los Idus de Marzo”, cuestiones que lastimaron a México, y en algunos casos a otros países. En la próxima entrega, analizaremos la propuesta de reformas a la Ley Federal del Trabajo; una reforma que, como veremos con detenimiento, nació muerta en lo que se refiere a la Justicia Social, bástenos por ahora, suscribir las palabras del Talmud: «Desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados» y sobre el tema por supuesto que existe mucho, bastante por… “escribir a casa”, nada sobre las campañas políticas, pues lo seguro ya no tiene misterio; es decir ya sabemos que el mejor no va a ganar, pues el mejor nunca compite. (Continuará).

Desde luego, amigo lector, tú tienes una mejor opinión. 

Especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social, por la Universidad de Salamanca, España, Certificado por el Notariado de la Unión Europea. 

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