Lo que no sabías del túnel

Natividad Sánchez

“Así es, huyo por un túnel cuando era la catástrofe y la situación militar desalentadora del imperio sólo dominaba en las ciudades de México, Puebla, Veracruz y Querétaro… ¿Acaso no hay mas túneles en nuestro país?  En esos ayeres, con su caída comenzaron las versiones respecto a la rendición de Maximiliano con las tropas imperiales y la simbólica entrega de su espada a oficiales del General Escobedo, según los relatos había huido del Convento de la Cruz por “un conducto” que,  andando por debajo de la ciudad, enlazaba con el Convento de Santa Clara y el propio Cerro de las Campanas y, aunque existe testimonio de historiadores de renombre, el pueblo jura que el emperador, con todo, montura y acompañantes, intimando huir, se encaminaron al Cerro de las Campanas saliendo por una cueva que después fue sepultada con la construcción del Monumento a Juárez”… y me atrevo a decir que todos pensaron en “otro túnel” que como cortina de humo invade nuestras mentes cada que se menciona la palabra, “que si esta completo, que si no, que si existe, que si tiene salida, que ya lo recorrieron, que aun así no creemos”… en fin.

Lo cierto es que existen en nuestro país mas túneles de los que pensamos todos con una interesante historia que contar, aunque, claro algunos no sean dignos de recordar ni de quedar plasmados en las memorias de nuestra hermosa tierra. Parte de esta leyenda queretana encuentra su origen en las construcciones de algunas amplias y sólidas casonas de la calle 5 de Mayo y de la propia Plaza de Armas, en donde existen “sótanos”, “pasadizos” y “cuartos subterráneos secretos”. Según palabras de los cronistas la existencia de túneles y pasajes subterráneos es real, pero en forma aislada. Es difícil afirmar que se encuentran intercomunicados y, cuando esto se da, existen bien fundados elementos para afirmar que se trata de sistemas de drenaje “profundo”.

Aun así para los curiosos, existen recorridos que nos pueden llevar a conocer esta interesante parte de la historia. ¿Quién no ha escuchado de la existencia de pasadizos escondidos en Puebla? Uno de los temas que se ha mantenido en el misterio es precisamente sobre: “Los túneles de la Ciudad”, del cual algunos opinan que fueron construidos por los soldados franceses durante la invasión de 1862, otros aseguran que, en esa época ya existían los caminos, y qué decir de Guanajuato donde los túneles son un emblema histórico reflejo de la actividad minera que por mucho tiempo caracterizó a la entidad. Se cuenta que Xalapa Veracruz por ejemplo, esconde bajo sus empedrados callejones, joyas arquitectónicas como los túneles que datan del año de 1797. En Morelia Michoacán algunos de sus habitantes afirman que  bajo de algunas calles del Centro existen pasajes subterráneos, túneles que antiguamente comunicaban con templos, conventos y otros edificios de la iglesia.  Testimonios orales  que datan la ubicación exacta de estos subterráneos en lugares como el ex convento del Carmen (actual Casa de la Cultura), el templo de San José, entre la Catedral y el Palacio de Gobierno (antiguo Seminario Tridentino), entre otros sitios. Incluso hay quienes refieren que sirvieron durante la Guerra de la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera ambas de principios del siglo XX. Se dice que existen en varios puntos de la Republica Mexicana, en la ciudad de México, Guadalajara, Guanajuato, Querétaro, Veracruz… leyendas urbanas cuentan que en los pasajes secretos se fraguaban conspiraciones políticas, o servían de refugio a guerrilleros. Cierto o falso “Los túneles” forman parte de la historia de nuestro país, cada uno de ellos con algo que contar, con un buen trasfondo o no pero todos con su delicado toque de misterio que hace que el relato perdure hasta nuestros días…

Comentarios