Llamadas a misa

María Alemán Muñoz-Castillo

La descalificación de todo lo que esté fuera de la coalición Juntos Haremos Historia, no puede seguirse replicando, la invitación es a edificar a través del diálogo

A propuesta de mi compañero diputado Irán Santiago, quien fuera auxiliar de la Comisión de Pagos de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca, en días pasados se aprobó con el apoyo de Morena, PES y PT el punto de acuerdo por el que se exhorta a la SEP y al INEE a “suspender de manera inmediata y definitiva” las evaluaciones al personal docente.

Es necesario recordar que un exhorto es una invitación, en términos coloquiales: una llamada a misa. Un exhorto no tiene carácter coercitivo, es decir; no es obligatorio para las autoridades. Debemos rememorar, también, que el periodo de campañas ha quedado atrás, el discurso en el que se descalifica todo lo que esté fuera de la coalición Juntos Haremos Historia no puede seguirse replicando eternamente, la invitación es a edificar a través del diálogo.

No debemos pasar por alto que la Reforma Educativa tiene cuatro componentes, la evaluación docente es uno de ellos. El 60% de los maestros considera que la evaluación es fundamental para su desarrollo personal, gracias a este mecanismo 207 mil maestros han logrado obtener una plaza, anteriormente podía costar entre 100 mil y 300 mil pesos, gracias a la evaluación docente 102 mil maestros han recibido un incentivo por el buen resultado obtenido.

Estoy convencida de que todo es perfectible y nuestro marco normativo no es la excepción, como legisladores, ésa es justamente nuestra responsabilidad primaria: escuchar, propiciar el diálogo con todas las fuerzas políticas, analizar a detalle y hacer las modificaciones necesarias en donde así se requiera, pero siempre pensando en el beneficio de la mayoría de las y los mexicanos, sobre todo, si de nuestros niños se trata.

¿Quién en su sano juicio desaprueba los mecanismos que permiten a nuestros hijos recibir una educación de calidad? Resulta irresponsable querer echar abajo una reforma sin darle el tiempo necesario para su correcta implementación, y más irresponsable aún, es la ausencia de propuestas. La solución no está en la derogación, está en el intercambio de ideas, en la inclusión, en los acuerdos generados con la disidencia

Desde este artículo invito a mis compañeros legisladores a que, en un ejercicio de congruencia, seamos juntos el agente de cambio tan prometido en periodo de campañas.

 

Comentarios