“Libertad Universal”

Filiberto López Díaz

El significado de los conceptos de igualdad de oportunidad y trato laboral sin discriminación han variado según la época, ideología, principios éticos, religiosos, morales, legales y de la ubicación geográfica de las sociedades en el mundo. El concepto de persona (todo trabajador) se ha modificado de acuerdo a diversas circunstancias. ¿Sin embargo, realmente todas las personas somos iguales ante la Ley Federal del Trabajo en México?

En la resientes modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, vigentes a partir del 1° de diciembre del 2012, con la finalidad de evitar la discriminación de los trabajadores, se incluyeron los artículo 2 el cual a la letra dice: “Artículo 2o.- Las normas del trabajo tienden a conseguir el equilibrio entre los factores de la producción y la justicia social, así como propiciar el trabajo digno o decente en todas las relaciones laborales”.

Se entiende por trabajo digno o decente aquél en el que se respeta plenamente la dignidad humana del trabajador; no existe discriminación por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales o estado civil; se tiene acceso a la seguridad social y se percibe un salario remunerador; se recibe capacitación continua para el incremento de la productividad con beneficios compartidos, y se cuenta con condiciones óptimas de seguridad e higiene para prevenir riesgos de trabajo”.

En 1952, la Organización Mundial de la Salud definió: «Alcohólicos son aquellos bebedores excesivos cuya dependencia al alcohol ha alcanzado un grado tal que presentan notables trastornos mentales o interferencias con su salud mental o física, con sus relaciones interpersonales y su funcionamiento social económico, o bien tienen signos claros de la tendencia a orientarse hacia tales síntomas. Es por este motivo que dichas personas requieren tratamiento y agrega: son alcohólicos aquellos bebedores excesivos cuya dependencia al alcohol ha causado perjuicios importantes en la salud mental o física, en su funcionamiento social, laboral y económico, requiriendo estas personas tratamiento médico, sicológico o siquiátrico. Se trata de una enfermedad crónica, progresiva y mortal y por supuesto su tratamiento debe ser médico. La mayoría de las legislaciones laborales internacionales, en México el artículo 47 en su fracción XIII, establecen como causal de rescisión justificada, prueba de por medio, “Concurrir el trabajador a sus labores en estado de embriaguez (el término correcto es: ebriedad) o bajo la influencia de algún narcótico o droga enervante, salvo que medie prescripción médica…”.

En otras palabras si de acuerdo a la OMS y mencionamos los criterios por extensión, toda adicción a alguna sustancia es una enfermedad, en los países avanzados no se discrimina a los trabajadores enfermos, sino que se les envía a una institución del estado para su rehabilitación, y mientras dura esta, la relación de trabajo se suspende, es decir; no se presta el servicio y no se paga el salario; sin embargo, si después del tratamiento él o la trabajadora se vuelven a presentar intoxicados a su trabajo, ahora sí procede su rescisión justificada.

Bien nos vale en México en no discriminar a los enfermos y darles un trato adecuado a su padecimiento, pues lo que en es rico es “alegría”, en el pobre es… vicio.

Desde luego, [email protected] [email protected], usted tiene una mejor opinión.

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