Latinoamérica (III)

Filiberto López Díaz

“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender” el Kybalión dixit y, son precisamente los oídos y boca de los especialistas improvisados en todo y expertos en nada, los que hoy desconocen la realidad, porque la ignoran. Cuando usted lea estas líneas, estará aconteciendo la transmutación excepcional del poder ejecutivo en los E.U. y tal vez se pregunte, qué relación tiene esto con el tema de Latinoamérica. La respuesta es… ¡todo! Nuestro vecino del norte, antaño primer lugar mundial en economía y confusa democracia ha sacado a flote, parte oscura de su vida social y, por supuesto ello modifica nuestra geopolítica. Trump como una ocurrencia y no por resultados de la más alta y fina diplomacia, firmó un acuerdo con algunos países árabes e Israel, lugar en donde mudó a Jerusalén la embajada de su país; pensando desde tiempo atrás, en el voto judío a su favor en los E.U.; ahora enfrenta el enojo y amenazas de Irán. Hace días se ha vuelto a investigar ahora, desde una óptica financiera el “suicidio-homicidio” de Alberto Nisman en Argentina quien a su vez, en vida investigaba a principios de 2015, como fiscal y, se aprestaba a denunciar a la (entonces) presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) y al canciller Héctor Timerman por encubrimiento de los autores, presuntamente agentes iraníes, del atentado contra la Asociación Mutual Israelita de Argentina. Hoy CFK es vicepresidenta de su país y no deja de sorprendernos el súbito interés en este caso, con la llegada de Biden en los E.U. La primera pregunta: ¿Esto significa un giño de Biden hacia el Medio Oriente? ¿La nueva política estadounidense hacia el exterior será más conciliadora? Y, cabe también cuestionarse sobre la política del nuevo inquilino de la Casa Blanca hacia L. A. Nos referimos principalmente a México en donde tiros y troyanos han condenado la postura del gobierno federal en el caso del General Cienfuegos, sin que estos opinadores se encuentren del todo informados en fuentes oficiales y todavía ignoren que fue una jugada magistral de ajedrez político que posiciona en un lugar de honor y ventaja a México, ya que no se puede observar al pasado con ojos del presente. Concluyo con Carl G. Jung en su psicología de la sincronicidad: "Aquel que mira hacia afuera, sueña. Aquel que mira hacia adentro, despierta."

 

(Continuará)

 

 

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