Latinoamérica (4)

Filiberto López Díaz

En mayo del 68 en Censier, una estación del metro de París, en graffitis anónimos se podía leer: “Le hasard doit être systématiquement exploré” (Es necesario explorar sistemáticamente el azar). Algo más profundo y extenso, se quedó desde entonces en mi memoria. Ahora, como resultado de la lectura del libro de Stephen Hawking, “Breve historia del tiempo”, regresaron a mi mente, las expresiones de los graffitis.

En física, la entropía se define como una magnitud termodinámica que indica el grado de desorden molecular de un sistema; es decir, un completo caos. Como veremos, en nuestro continente, no sólo la pandemia nos ha distanciado, sino también y de una manera importante, nos han llegado a diferenciar los golpes de estado en algunos países de la región y, por supuesto, las diversas interpretaciones que los gobiernos no sólo han formulado de sus “democracias”, sino lo principal, la manera de gobernar.

El pasado 22 de los que cursan, el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva envió una carta de agradecimiento al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, tras el primer envío de 136,000 litros de oxígeno al pueblo de Manaos para asistir a los pacientes con Covid-19, frente al colapso sanitario que se registra en esta región del estado brasileño de Amazonas. Y… ¡Vaya, la noticia no es para menos! La pregunta: ¿Por qué Bolsonaro no solicitó apoyo?

El mismo día 22, Infobae cita algunos aspectos deprimentes en Manaos: “La necesidad llevó a entrar en este modelo de ‘negocio’ —como ellos le llaman— (el trueque) y cuyos principios se estilaban en la época de la Colonia. Sin embargo, esta forma ha permitido sortear la crisis y acceder a algunos ‘placeres’ como comprarse un par de zapatos. El ‘trueque’ de plátanos por productos comenzó a propósito de la pandemia, en marzo del pasado año… Desde que comenzó la cuarentena empezó todo este proceso de los cambios, que, además, también se está intercambiando jabón líquido y otros productos de limpieza artesanales, pero en menor medida… pues los plátanos son entregados en las puertas de las casas de cada vecino que sale a cambiarlos por un paquete de arroz o pasta”. Termino con lo leído en 1968 en la citada estación del metro parisino. “L'action ne doit pas être une réaction, mais une création”. (La acción no debe ser una reacción, sino una creación). Continuará.

 

 

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