La última sesión del Congreso: una simulación

Alicia Colchado Ariza

El pasado 23 de diciembre en la sala de sesiones del Congreso del estado, después de 9 horas de espera injustificada y fuera de procedimiento, la sesión extraordinaria citada con el objetivo de aprobar altísimas jubilaciones y pensiones para magistrados y funcionarios de primer nivel, daría inicio.

Según la convocatoria emitida de último momento, la sesión de ese miércoles previo a la Navidad tendría que iniciar a las 9 de la mañana. Sin embargo, sin aviso alguno y con total falta de respeto para los periodistas, reporteros y ciudadanos asistentes —entre ellos yo misma—, los trabajos dieron inicio hasta las 6 de la tarde. Parecería ser que con esta sorpresa los diputados querían adelantar la conmemoración del día de los inocentes, sólo que esto no era una broma sino una burla para el pueblo.

Recordemos que apenas 12 días antes, el 11 de diciembre y a escondidas del pueblo, estos mismos diputados autorizaron la modificación a la Ley de Pensiones y Jubilaciones para los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado. Debido a dicha modificación más de 5 mil trabajadores podrán jubilarse cuando cumplan 30 años de servicio y 60 años de edad. Por la inconformidad que este abuso generaba en las y los trabajadores, los legisladores tuvieron que sesionar fuera del Congreso “a salto de mata”. Seis magistrados y varios funcionarios de primer nivel tuvieron el privilegio de saber los detalles de dichas modificaciones a la ley y tramitaron su solicitud de jubilación antes de que estas modificaciones les afectaran, a diferencia de los trabajadores de quienes se escondieran la sesión anterior.

Alrededor de las 6:15 pm del 23 de diciembre, el diputado Jesús Llamas Contreras, de la fracción parlamentaria del PRI, dio a conocer los más de 200 nombres de las y los trabajadores que habían conseguido el beneficio de su pensión o jubilación sin que la modificación les afectara. Y aun cuando informó que hay trabajadores que se jubilaron con 2 mil pesos mensuales y señaló indignante la diferencia con los 146 mil pesos mensuales para magistrados y funcionarios de primer nivel, fuera de toda ética, lógica, sensatez o de mínimo sentido común, pidió el voto a favor de dichas jubilaciones y pensiones.

Al final, aunque nos manifestamos en aquella sesión señalando que no tendrían por qué aprobar esos abusos en contra del erario público, nada modificó el sentido de su voto.

Además, sin que el pueblo conociera a las y los candidatos que ellos habían considerado, al puro estilo fast track, eligieron a los suplentes de los magistrados recientemente jubilados. Cabe mencionar que tanto en la sesión del 11, en la que se afectó a miles de trabajadores, y la del 23 de diciembre, en la que se aprobaron estas jubilaciones indignantes, la única voz que argumentó y votó en contra fue la de la diputada Herlinda Vázquez Munguía, de la fracción parlamentaria de Morena, a quien habrá que reconocerle su empeño, mismo que se vería fortalecido si su estructura partidista la apoyase de verdad.

Podemos decir, a cuenta de estos hechos, que antes de cumplir 90 días en funciones, la Legislatura 2015-2018 del estado de Querétaro, muestra una evidente opacidad traducida en prepotencia, insensibilidad y abuso de poder.

El camino que nos queda como pueblo es abrir los ojos, aceptar que a los dueños del poder no les interesamos, y entonces organizarnos. De corazón deseo que en el año que inicia, sumemos miradas, voces y acciones que enriquezcan el paso andado hacia la dignidad.

A 15 meses de su desaparición: ¡Siguen faltando 43!

Presidenta de Desarrollo Comunitario para la Transformación Social.

@AliciaColchadoA

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